Madrid. Los disfraces destinados a los menores de 14 años se consideran juguetes, por lo que, según anunció ayer la Unión de Consumidores (OCU), con motivo de la celebración de los carnavales, "tienen que cumplir la normativa de estos productos y en su etiquetado deberá indicarse la marca CE, que garantiza que los tejidos tienen un tiempo más lento de combustión". Además, añadió que debe incluirse la edad recomendada, "especialmente si son destinados a menores de tres años".
Asimismo, destacó en un comunicado que los disfraces para adultos deben cumplir el etiquetado de las prendas textiles, indicando nombre, dirección y el NIF del fabricante, comerciante o importador, número de registro industrial en el caso de prendas fabricadas en el Estado español y composición del producto. La OCU apuntó que el alquiler de disfraces "prácticamente ha desaparecido", imponiéndose la compra, ya que el coste medio de un disfraz de niño es aproximadamente de 22 euros y el de adulto de 25 euros. >E. P. |