Bilbao. La Diputación Foral de Bizkaia ha sustituido 3.266 nuevos contenedores amarillos de tapa superior y del tipo iglú, que estaban distribuidos por los distintos municipios, por otros más modernos y de mayor capacidad, en una operación en la que ha invertido dos millones de euros. Fuentes del departamento de Medio Ambiente, responsable de la medida, han indicado que los nuevos contenedores, que tienen un diseño similar a los recipientes en los que se deposita la basura orgánica, permitirán incrementar en un 25% la capacidad de recogida de envases y plásticos. Los contenedores amarillos son los que están dedicados a recoger el depósito de bolsas y envases de plástico, latas metálicas y todas las de tipo brick.
El departamento foral, responsabilidad de Iosu Madariaga, ha precisado que a partir de hoy habrá en los municipios gestionados por la sociedad pública foral Garbiker 2.799 contenedores de 3,5 metros cúbicos de capacidad, 158 contenedores soterrados y 309 contenedores de tres metros cúbicos.
La sustitución se ha realizado de forma progresiva en todos los municipios de Bizkaia, salvo en Bilbao y Getxo, que gestionan su propia recogida de envases y no tienen convenio con la empresa foral Garbiker.
también en araba Asimismo, hay contenedores de Garbiker en cinco municipios alaveses, Laudio, Amurrio, Artziniega, Okendo y Aiala, y también en polígonos industriales de municipios de Bizkaia donde se vierten los envases ligeros generados en los comedores de las empresas.
La medida de renovación de contenedores llevada a cabo en el último año se enmarca en el II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Bizkaia 2005-2016, cuyo objetivo estratégico es el vertido cero de los residuos primarios o crudos y el máximo aprovechamiento material y energético de la basura, según han recordado fuentes forales.
Los contenedores amarillos sustituidos tenían una capacidad variada, de 3.000 litros en el caso de los del tipo iglú y de 1.100 litros los de tapa superior. Este mayor volumen de los nuevos contenedores, de 3.500 litros, supondrá, por tanto, un incremento de hasta un 25% de la capacidad de depósito de envases.
Además, la mayor capacidad contribuirá a evitar la saturación que existe en la actualidad en algunos puntos de recogida donde se había quedado pequeño el anterior depósito, lo que redundará en una mejor gestión de las frecuencias de recogida, según las estimaciones del ente foral. |