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La antena está camuflada en el interior de la chimenea colocada en la cubierta del mercado. Foto: a. Alonso |
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El mercado de Cruces renuncia a activar la antena por la alarma de los vecinos
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Instan a Movistar a retirarla y los vecinos piden al Consistorio que solicite su desmantelamiento.
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Aitor Alonso
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Barakaldo. Los comerciantes del mercado de Cruces han decidido renunciar a continuar con la instalación de una antena de telefonía móvil de la compañía Movistar en la cubierta del edificio ante la inquietud que ha despertado entre los vecinos del barrio de La Paz la presencia de esta estación. La decisión fue adoptada por unanimidad el pasado jueves en una junta extraordinaria a la que asistieron el 96,6% de los propietarios, tal y como pone de manifiesto el administrador del mercado en un escrito que ha enviado a los propietarios de las comunidades de vecinos.
En esta carta, los comerciantes del mercado de Cruces apelan al principio de "armonía y vecindad" para justificar su abandono del proyecto para, de este modo, conciliar la situación "a fin de evitar problemas".
Los propietarios han pedido además a la operadora que retire la antena de manera "inmediata e irrevocable". Los vecinos, por si acaso, acudieron ayer al Ayuntamiento con la notificación de los responsables del mercado para solicitar a la institución local que presione también a Telefónica Móviles para que desmantele "en el plazo más breve" la estación, tal y como solicitaba Arantza Goiri, portavoz de la Comisión de antenas móviles de Cruces.
El equipo de gobierno dio su visto bueno el pasado viernes en la Junta de Gobierno local a la licencia de obras solicitada por Movistar, sin embargo parece que los socialistas van a impedir finalmente que la antena funcione como así han debido prometer en una supuesta llamada telefónica que han realizado a los vecinos.
La antena fue descubierta el pasado mes de septiembre "camuflada" en el interior de una chimenea en el tejado del mercado. Desde entonces, los vecinos próximos al mercado se pusieron en pie de guerra para conseguir que el equipamiento fuera desmantelado ante el temor de que sus ondas pudieran suponer algún riesgo. Llegaron incluso a emprender una campaña de recogida de firmas en la que lograron más de 500 adhesiones.
Los comerciantes, mientras tanto, aseguraban que la estación ha permanecido apagada durante todo este tiempo y algunos ya adelantaron hace semanas que acabarían adoptando esta decisión, aunque los residentes no se fiaban y deseaban tener un compromiso por escrito como el que finalmente han conseguido. Ahora anuncian que van a mostrar una actitud vigilante "para comprobar que realmente se retira como nos han prometido". Además, aseguran que vigilarán las construcciones cercanas "por si intentaran ubicarla en algún otro edifico próximo". |
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