El vuelco que ha dado Bilbao se ha dejado notar en el turismo, y por extensión, en los hoteles. Pero muchos ven en las empresas la verdadera ocasión de generar riqueza. Por eso consideran, como Francisco Gutiérrez, que el mercado de los hoteles de alta gama no está saturado Bilbao. Más de seis millones de euros ha costado la remodelación del hotel Indautxu, en la que se ha sustituido todo el mobiliario de sus habitaciones, además de actualizar el equipamiento tecnológico. Todo para llegar al alto listón que han establecido los hoteles de lujo que ha arrastrado a Bilbao el efecto Guggenheim.
¿Por qué han decidido emprender una reforma integral?
El hotel ya requería una modernización y adaptación a los nuevos tiempos y a las necesidades del cliente, que es lo fundamental en nuestro negocio. El motivo del cambio siempre es el objetivo que persigue todo hotel su satisfacción con confort, comodidad y actualidad. Cuando se inauguró en 1990 tenía una línea más clásica acorde a aquella época y ahora se le adapta un poco a las tendencias actuales. ¿Qué mejoras se han introducido?
Se ha renovado la decoración de las 184 habitaciones, se ha incluido todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, con pantallas de plasma y servicio de internet en todas... ese tipo de comodidades que hoy día se demandan. En conjunto, se ha buscado dotar al hotel de un diseño, esa palabra que tanto se oye, y se está imponiendo en casi todos los establecimientos.
Entonces, ¿la renovación del Indautxu persigue ponerlo a la altura de sus competidores?
Esa es una consecuencia lógica. La competencia ha aumentado en Bilbao de forma considerable y hay que estar acorde con los tiempos, porque es lo que el cliente pide.
¿De qué forma ha influido la explosión del turismo?
El Eustat refleja que hemos superado en turistas nada menos que a Donostia. Antes se trabajaba de lunes a viernes, mientras que en Semana Santa y verano la ciudad siempre se quedaba vacía. Se ha notado mucho la afluencia de cliente extranjero, fundamentalmente ingleses, alemanes e italianos.
¿Hay cabida para más hoteles de lujo?
La capacidad hotelera de Bilbao se ha duplicado desde 2000, sin contar los hoteles alejados de la zona urbana ¿Hay demanda para todos? Sí, la competencia es dura, pero de la misma forma que se ha reducido el cliente de empresa a consecuencia de la mejora de las comunicaciones, porque se hacen más viajes de ida y vuelta en el día y se han recortado las pernoctaciones a una media de dos noches, se ha potenciado el mercado del fin de semana.
¿Sólo proliferan establecimientos para clientes de alto standing?
Es importante que haya establecimientos para clientes de distinto nivel económico. Aparte de eso, en Bilbao han concurrido una serie de condiciones que nunca se habían dado, y generan una oferta de calidad sin precedentes muy valorada en el extranjero.
¿Cuáles?
Un aeropuerto moderno, amplio y reformado, un palacio de congresos como hay pocos... Por eso, la infraestructura hotelera es fundamental para poder acoger ese tipo de eventos que atraen riqueza a la ciudad. Puede ser, y nos conviene, que Bilbao se vuelque en convertirse en ciudad de congresos. Además, la propia regeneración urbana y la oferta cultural y gastronómica lo favorecen.
¿Hacia dónde podría evolucionar el mercado hotelero en Bilbao?
Debemos seguir el camino de traer eventos con repercusión. Pongo el ejemplo de las World Series. Igual si viviera en la zona afectada pensaría diferente, sin embargo como hotelero estoy convencido de los beneficios de las World Series, los juegos de empresa del verano pasado... Todo lo que sea extender el nombre de Bilbao y que la gente se acerque es bueno. Valencia es el espejo perfecto donde podemos mirarnos, con la visita del Papa, la Copa América, y ahora el circuito de Fórmula 1... Las instituciones son conscientes y trabajan en ello.
El desembarco de cadenas hoteleras extranjeras ¿no despersonaliza un poco la ciudad?
No, incluso diría que es al revés. En ese caso concreto, que el cliente vea que se ha establecido aquí una marca de prestigio y renombre internacional no perjudica para nada. Es síntoma de que han encontrado algo en Bilbao que no les ofrecían otras ciudades.
¿Cuáles son las señas de identidad del Indautxu frente al resto?
Es por y para los bilbainos ya antes de nacer como hotel. Medio Bilbao vino al mundo aquí en la maternidad que ocupaba el edificio. Desde que se inauguró se ha intentado integrarle dentro de la ciudad. Precisamente por su ubicación está en uno de los barrios más clásicos de y esta ha sido una característica que lo ha definido desde siempre. Quizás hay hoteles en ciudades que parecen hechos para los visitantes de fuera, pero tenemos la suerte de que aquí lo cuidan y lo miman día a día. Como anécdota, recuerdo que el año pasado falleció el pianista que tocaba los viernes y el fin de semana (por cierto, somos el único hotel que lo hace) y nos pedían que volvieran las actuaciones.