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Jóvenes seguidores rodean a Novak Djokovic tras su triunfo en Australia. Foto: efe |
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Djokovic aprieta la ATP
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El ganador del Abierto de Australia redujo a la mitad la diferencia de puntos con respecto al número 1.
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Koldo Txakartegi
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bilbao. Novak Djokovic, Nole, puso en entredicho desde Melbourne la jerarquía que Roger Federer y Rafa Nadal han ejercido en el tenis mundial en los últimos años. El serbio, que ya amenazó durante toda la temporada pasada con acabar con el poder establecido, dio el golpe definitivo en el Abierto de Australila, el primer Grand Slam de la temporada, y recortó la diferencia en la clasificación de la ATP como nunca antes había hecho.
Roger Federer perdió en Melbourne la oportunidad que perseguía para entrar en la historia: intentar el asalto al Golden Slam, la consecución de los cuatro torneos grandes del año -Merlbourne, París, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos- así como el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. Además, al caer en semifinales también se dejó por el camino unos puntos muy importantes en la clasificación de tenistas profesionales.
Si el suizo gozaba hace dos semanas de 1.400 puntos sobre el de Manacor y de 2.865 sobre el serbio, ayer la página web de la ATP recogía que las distancias se habían reducido en 650 puntos, en el caso de Nadal, y en 1.465, en el del vencedor de Abierto de Australia.
El jugador balear, en teoría el más beneficiado en la clasificación, nunca se había encontrado tan cerca del inabordable suizo. Estuvo a punto de superar los 6.000 puntos por primera vez en su carrera, pero lo que se suponía que tenía que ser una noticia buena se convirtió en un interrogante que amenaza ese segundo puesto del que nadie ha sido capaz de moverle en las últimas temporadas.
Djokovic ya ha entrado en la historia como el jugador más joven en disputar las cuatro semifinales de los torneos del Grand Slam y en Melbourne consiguió lo que nadie había hecho con Federer: que bajara los brazos durante el encuentro y no diera sobre la pista lo mejor de sí mismo.
El serbio mostró también sobre la pista australiana que tiene hambre de triunfos. Es de esa generación de jóvenes de su país que encontraron en el deporte la manera de huir rápidamente de los horrores de la guerra que vivieron en su infancia. La finalista en categoría femenina, la jovencísima Ana Ivanovic, es otro ejemplo que corrobora la teoría.
Y, mientras tanto, el francés Jo-Wilfried Tsonga, el hombre que llegó al Abierto de Australia como un desconocido, y salió del Rod Laver Arena por la puerta grande vive su momento de gloria. Su actuación le ha permitido entrar en el top 20, superando a Lleyton Hewitt y colocándose a un punto de Tommy Robredo, seis de Carlos Moyá y 26 de Juan Carlos Ferrero. |
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