en principio nos toca a 400 euros porque la campaña todavía no se ha iniciado. La economía es, por primera vez, el tema estrella de unas elecciones generales. Ni siquiera en plena reconversión industrial los aspirantes a presidir el Gobierno español colocaron el bolsillo como monotema electoral.
Fraga lo intentó con el precio de los garbanzos en el Congreso y Felipe González comenzó a poner cifras con sus frustrados 800.000 puestos de trabajo; aquellos que prometió crear y no creó. Pero con Zapatero y Rajoy todo lo anterior parece celuloide rancio.
Los 400 euros le han pillado por sorpresa al PP, ni Pizarro se lo esperaba. El eléctrico asesor económico de Rajoy debe justificar su fichaje y ya estudia lanzar una contraoferta los próximos días.
Mientras, los pesos pesados del Partido Popular se afanan en mitigar en lo posible el daño electoral que les ha producido la oferta socialista. El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, respondía ayer que la oferta del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de devolver a todas las personas 400 euros del IRPF es "una ocurrencia más" y "un ejemplo de caciquismo". En su opinión, "es bueno que los ciudadanos conozcan que no se les ha dicho la verdad durante todos estos años y que no éramos tan agoreros cuando decíamos que había que tomar medidas y hacer reformas". Así ha sentado en las filas del PP la ultima oferta electoral en pleno mes de enero. Incluso Aznar salía a la palestra para acusar a Zapatero de volver a "viejas prácticas caciquiles" y recurrir a "las compras de votos en unas elecciones" con sus propuestas.
Y es que la promesa socialista es una "medida de sensibilidad social que va al corazón de las familias", aseguraba la vicepresidenta De la Vega. Los socialistas, que se esperaban la crítica ya tenían preparada la contraofensiva. El coordinador del programa electoral del PSOE, Jesús Caldera, comparaba ayer la última promesa de Rodríguez Zapatero con la propuesta del PP, con la que -aseguraba- su número dos por Madrid, Manuel Pizarro, dejaría de pagar unos 180.000 euros al Estado.
El también ministro de Trabajo defendía la progresividad de la promesa socialista y lamentó que mientras que las familias la han acogido "con atención y satisfacción", la oposición la califique de "cacicada".
En medio de este fuego cruzado, el presidente del BBB, Andoni Ortuzar se preguntaba que si Rodríguez Zapatero considera "justo" la devolución de 400 euros a todos los asalariados y pensionistas, debería haberlo puesto en marcha en esta legislatura.
El dirigente jeltzale manifestó que este fin de semana ha sido "inaudito" con las promesas electorales que han lanzado PSOE y PP, que, a su juicio, "viven pendientes de las encuestas" y "se han dado cuenta de que la prioridad o la preocupación número uno de la sociedad ya no es la política con mayúsculas, no es el terrorismo, es la economía y la cierta sensación de crisis económica que empieza a preocupar".
Señaló que se han metido "en una carrera desenfrenada a prometer cosas". "Uno dice, si están en el poder, si ellos pueden hacerlo ya, por qué no lo han hecho, por qué no han tomado medidas para que la situación económica que estamos viviendo ahora, que parece que se está deteriorando, no se deteriorara. ¿Por qué no han actuado? ¿Por qué tienen que esperar a que lleguen unas elecciones o que estemos a un mes electoral para hablar de las viudas, pensionistas o del euribor?", añadió. |