bilbao. A partir de la semana próxima el número de coches y sillas de niños no plegados que podrá transportarse en una unidad de Bilbobus "será el que quepa en el espacio reservado para estos artefactos. Dicho espacio se acotará "de modo que quede visible". Esta es la principal premisa del decreto municipal que ayer se modificó en Junta de Gobierno.
Además, en aplicación de la Ley 20/1997 del Parlamento Vasco sobre Promoción de la Accesibilidad, se reservan "al menos dos espacios para sillas de ruedas y cuatro asientos por coche" para el uso prioritario de personas con movilidad reducida. El Consistorio ha incluido en dicho colectivo a quienes lleven niños en brazos, que tendrán derecho a ocupar uno de los asientos reservados, siempre que no esté ocupado por una persona con movilidad reducida y que la silla del niño, si se lleva, viaje plegada.
En el caso de los autobuses de suelo bajo, estos disponen de un espacio habilitado para el estacionamiento de dos sillas de ruedas de discapacitados, que podrá ser utilizado por tantas sillas o coches de niños no plegados como quepan en dicho espacio. Además, por la seguridad de los menores, los acompañantes deben sujetar los coches y sillas, y cuando se plieguen, deberán colocarse "de la forma que menos moleste a los pasajeros".
Los microbuses se regirán por las normas establecidas para las unidades de suelo bajo, mientras que en el caso concreto de los vehículos de suelo alto, coches y sillas infantiles deberán ir plegados, "nunca abiertos", y los niños viajarán o sujetos por sus acompañantes.
El Ayuntamiento decidió modificar la normativa ante el rechazo de algunos colectivos del decreto que limitaba el acceso de sillas de bebés y de discapacitados a los autobuses, y que daba prioridad a los discapacitados que viajan en sillas de ruedas. Este punto no ha variado.
A estas medidas, las autoridades municipales añaden una "campaña de educación o sensibilización" que pondrán en marcha este año, según explicó Abaunza, para que los usuarios "cedan el asiento a quien lo necesite". Reconoció que "es de perogrullo tener que incidir en esto, pero hay pasajeros con poca educación". El edil se refirió a "personas que caminan con muletas, mujeres embarazadas o gente de edad avanzada". Y es que dejar el asiento a otros pasajeros "antes era cuestión de buena voluntad", sin embargo, "ahora es raro que esto pase". |