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Fachada de la sede de Laborman en San Ignacio. Foto: oskar martínez |
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El futuro traslado de la sede bilbaina de Laborman preocupa a su personal
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CC.OO. reclama que la inminente venta a la multinacional Randstat incluya un acuerdo para preservar el empleo.
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Ibai Cereijo
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bilbao. El más que posible traslado de la sede social de Laborman a Madrid ha sembrado la inquietud en el cuartel general de la empresa de trabajo temporal (ETT) en Bilbao. Tal y como adelantó ayer DEIA de fuentes próximas a la operación, la medida sería una consecuencia natural de la toma de control de la multinacional Randstat sobre Vedior, propietaria al 100% de su filial española. La venta no se cerrará hasta que las autoridades de la competencia de Bruselas le den luz verde. Si la adquisición supera este trámite, los servicios centrales de la sociedad resultante radicarían en Madrid.
La pérdida de su condición de back office arroja dudas sobre el futuro de 70 de los aproximadamente 150 empleos encuadrados en las oficinas de San Ignacio, desde donde se coordina el negocio en todo el Estado. Los profesionales potencialmente más afectados desempeñan su labor en la estructura administrativa y operativa del holding, tareas que pasarían al complejo que Randstat posee en la capital española.
La sede vizcaina se transformaría en una potente dirección regional de la zona norte, donde Laborman cuenta con una fuerte implantación. De todas formas, en los planes iniciales de la multinacional no se contempla suprimir puestos de trabajo, según informaron fuentes de Randstat, aunque todo hace indicar que deberá hacer encaje de bolillos para preservar todos los empleos adscritos a los actuales servicios generales.
Un portavoz de CC.OO. en Bilbao reveló que la noticia ha causado "preocupación" en el seno de la plantilla. Al tratarse de una opa de ámbito mundial -la más grande de la historia en el sector del trabajo eventual-, la operación se cocina en Holanda, donde están instaladas las centrales tanto de Radstat como de Vedior. Desde que se lanzó la oferta, por valor de 3.500 millones de euros, la información sobre el futuro de la filial han llegado a cuentagotas.
CC.OO. reclama que la compraventa de Vedior incluya un acuerdo con los representantes laborales para garantizar el empleo. Este deseo está casi garantizado en la red de 400 oficinas de Laborman, puesto que es "muy difícil" que se generen duplicidades con oficinas de Randstat. Pero no así en los servicios generales ubicados en San Ignacio.
una de las 'grandes' Laborman figura entre las 50 mayores empresas vascas por volumen de facturación. Todo su actividad en España tributa fiscalmente en la Hacienda vizcaina. La probable pérdida de la sede social supone un golpe al tejido empresarial de Euskadi, acostumbrado en los últimos años a ver marcharse a algunas de sus empresas de servicios más prometedoras.
Como fruto de ese proceso, los centros de decisión de emblemáticas empresas como Azertia, Landata, Viajes Ecuador, Seguros Bilbao, Seguros La Aurora o Cespa. Todas ellas se alejaron del territorio donde dieron sus primeros pasos una vez adquirieron cierta dimensión y fueron absorbidas por compañías mayores. El Gobierno vasco ha desplegado distintos planes para frenar este goteo. El último, la creación junto a las cajas de ahorros de un fondo de participaciones de 400 millones de euros para entrar en el capital de empresas estratégicas. Su puesta en marcha es, al parecer, inminente.
En el caso de Laborman, queda un consuelo para las arcas forales. Pese a su elevado volumen de negocio (unos 200 millones al año), la obligación tributaria se imputa a los beneficios, y no a las ventas. Al igual que el resto del sector de las ETT, Laborman mueve grandes volúmenes de dinero, pero sus márgenes son, en comparación, relativamente bajos.
BBVA desplaza a más empleados a Madrid
Los trabajadores del BBVA continúan sus movilizaciones contra la política de traslados del banco. Convocados por CGT, ELA y LAB, los empleados se concentran hoy en Bilbao y el próximo martes en Leioa con el fin de denunciar la "destrucción de empleo" en la entidad. Los sindicatos explicaron que recientemente se ha comunicado que el trabajo de los centros hipotecarios será subcontratado en Opplus, el nuevo centro que el banco construirá en Málaga, lo que supondrá "destruir" 266 puestos en el BBVA para realizar 200 contrataciones "precarias". El trasvase comenzará entre junio y octubre por los centros de Bilbao y Canarias. Los sindicatos se quejan de que aún no se conocen los datos sobre cuántas personas BBVA quieren que vayan con el trabajo bajo el contrato de circulación previsto para estas subcontrataciones. Según señalaron, también se ha comunicado que seis puestos de BBVA y 18 subcontratados del área de informática encuadrados en el programa Acoge serán trasladados a Madrid. Al parecer, el banco ofrecerá dos prejubilaciones y los que lo deseen y quienes no vayan a Madrid serán recolocados en Bilbao. >deia |
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