madrid. El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, indicó ayer que la "incertidumbre" en los mercados y la "desaceleración" de la economía no le impiden ser "optimista" respecto a los resultados de la entidad financiera para 2008, que podrían rebasar los 10.000 millones de beneficio neto. En la presentación de los resultados de 2007, cuando se obtuvieron 9.060 millones de euros -un 19,3% más que en 2006-, Botín mantuvo una previsiones del crecimiento de beneficio ordinario desde los 8.111 millones de 2007 hasta los 9.200 millones de euros en 2008. Si a esa cifra se le suman las plusvalías por la venta de la ciudad financiera (605 millones de euros) y lo que se obtenga de la integración en el negocio del brasileño Banco Real, el beneficio podría ascender el próximo ejercicio a los 10.000 millones de euros.
"Somos optimistas" respecto a 2008, "aun cuando somos realistas respecto a la incertidumbre de las perspectivas económicas" en Estados Unidos y otras economías, afirmó Emilio Botín, quien achacó estos problemas a "la falta de confianza" de los mercados por culpa de las hipotecas de alto riesgo (subprime) y pidió un "esfuerzo de transparencia" a los bancos internacionales con dificultades.
También calificó de "irracional" la caída superior al 21% de la acción del Banco Santander en lo que va de año, afirmó que "está baratísima" y aseguró que ese comportamiento cambiará durante 2008, año en el que repartirá un dividendo de 0,65 euros por título -con un incremento sostenido del 25% en los últimos tres años-.
En otro momento de su comparecencia, Botín aprovechó las preguntas de los periodistas sobre la mala situación del banco estadounidense Sovereign (participado en un 25%) para afirmar que éste no está afectado por la crisis subprime, al igual que el Santander, donde -según él- no se opera con "cosas raras que ni entendemos", como los productos estructurados que han provocado problemas en EE.UU. Asimismo, aseguró que el Santander no necesita comprar para crecer el año que viene y advirtió de que si hay "una región preferente en el eventual caso de que se presentase una ganga, sería México", por lo que mantendrá "su cautela" ante la opción de compra sobre el banco estadounidense Sovereign, con el que existe un contrato de permanencia hasta 2010. Sí descartó cualquier intento de compra de Société Générale y Alliance&Leicester, mientras que mantendrá el negocio del Santander en Italia, en banca privada y consumo.
Deseando que les pidan créditos
Emilio Botín afirmó ayer que la entidad no está limitando el crédito "en absoluto" a empresas y particulares a pesar de las turbulencias financieras que afectan al mercado a raíz de la crisis de las hipotecas basura. Durante la presentación de los resultados anuales de la entidad, Botín dijo que la situación de liquidez del Santander en la actualidad es "muy holgada", así como su disposición a realizar préstamos y aumentar su cartera de créditos en todos los países en que está presente. "Aquí no está cerrado ningún grifo, aquí estamos deseando que nos pidan créditos, pero con garantías, naturalmente", afirmó Botín, al ser preguntado sobre la existencia de eventuales restricciones a la concesión de financiación al sector de la construcción. Según las cifras que maneja la entidad, el crédito en España, tanto de particulares como de empresas, experimentará un crecimiento de entre el 10% y el 12% en 2008, lo que significa aproximadamente unos siete puntos porcentuales por debajo de la evolución registrada este año. Al mismo tiempo, la morosidad en el sector financiero español "aumentará, pero no de forma brutal", así como las dotaciones. >deia