Donostia. Proyectar la imagen de Euskadi como referente gastronómico mundial y mantener repleto de estrellas el cielo culinario vasco a través de la innovación son los objetivos de una nueva fundación, inaugurada ayer en Donostia con la presencia de cocineros como Juan María Arzak y Karlos Arguiñano.
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, presidió en la capital guipuzcoana el acto de presentación de esta fundación, denominada Sukal Leku, tras la reforma integral del edificio donde se ubica, que se ha prolongado durante 18 meses y ha costado alrededor de 1.141.000 euros.
Representantes institucionales como el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y el consejero vasco de Agricultura, Gonzalo Saenz de Samaniego, asistieron a esta celebración a la que se han sumado algunos de los cocineros vascos más prestigiosos, entre ellos Juan María Arzak, presidente de la nueva fundación.
Maestros culinarios como Karlos Arguiñano, Martín Berasategui y Andoni Luis Aduriz también quisieron arropar con su presencia esta iniciativa gastronómica, cuyo trabajo de I+D+i se cocinará en Donostia, aunque se espera que supere fronteras. El lehendakari opinó que acercar la cocina a la sociedad, proyectarla en el mundo e impulsar la innovación sólo se puede hacer si se tiene "personalidad" como es el caso de la cocina vasca.
Tras destacar el "orgullo" y "aprecio enorme" que siente la sociedad vasca ante la aportación de la gastronomía, el lehendakari manifestó que "innovar es empezar" y que la cocina es también "empezar cada día". Ibarretxe se congratuló de que esta fundación cuente con el respaldo de los patriarcas de la cocina, pero también con las nuevas generaciones de restauradores vascos, en cuyas manos está también el futuro.
Asimismo, Arzak, presidente de Sukal Leku, explicó que la fundación es un "centro cultural y gastronómico de formación, investigación e innovación" que "va a hacer de Euskal Herria centro en el mundo, que es muy grande", de la gastronomía. >agencias |