Roma. La organización mafiosa siciliana Cosa Nostra recibió ayer un duro golpe con la detención de 77 personas en Italia y Estados Unidos, tras una investigación sobre los vínculos entre las familias mafiosas a ambos lados de Atlántico.
La operación Old Bridge (Puente Viejo) es la mayor contra la mafia desde los tiempos de la Pizza Connection, que reveló los vínculos entre la mafia italiana y la estadounidense para controlar el trafico de drogas en la pasada década de los años 80.
El máximo responsable de la lucha el crimen de la Policía de Estado, Francesco Gratteri, precisó que hasta el momento hay 77 personas detenidas, 19 en Palermo (isla de Sicilia), más otras cuatro que estaban ya en la cárcel, y 54 en Estados Unidos. Entre los detenidos figuran importantes jefes mafiosos como los responsables de los clanes italo-estadounidenses Gambino e Inzerillo, Frank Cali, de 43 años, y Filippo Casamento, de 82.
Uno de los elementos que han ayudado en la investigación son los famosos "pizzini" (pequeños mensajes mecanografiados con los que se comunican los jefes mafiosos) encontrados al capo di capi de la mafia, Bernardo Provenzano, detenido en 2006. Frank Cali, considerado jefe de la familia Gambino, en el centro del puente entre Italia y Estados Unidos, habría establecido contactos con Provenzano y con su sucesor Salvatore lo Piccolo, detenido el año pasado.
y un jefe de la camorra Además de esta operación, la Policía italiana detuvo ayer a Vincenzo Licciardi, jefe de un importante clan de la Camorra, la mafia napolitana, y uno de los 30 criminales más buscados, huido de la Justicia desde 2004. El ministro en funciones de Interior, Giuliano Amato, destacó la importancia de esta jornada que "ha coronado, con dos grandes éxitos, un año que ha supuesto un cambio radical en la lucha contra la criminalidad organizada". |