parís. El Parlamento francés aprobó ayer un controvertido proyecto de ley que prevé la creación de centros especiales para recluir indefinidamente a criminales peligrosos una vez hayan purgado sus penas en prisión. Tal como lo hiciera previamente la cámara de los diputados, el Senado adoptó la versión definitiva del texto elaborada por una comisión paritaria.
El proyecto, impulsado por el Gobierno conservador, ha suscitado una avalancha de críticas por parte de abogados, magistrados, médicos y defensores de los derechos humanos, y por la oposición de izquierdas, que ha decidido recurrirlo ante el Consejo Constitucional a sabiendas de que la correlación de fuerzas en el parlamento galo acabaría con la aprobación de la nueva ley.
Así, ayer, en el Senado, el texto fue aprobado en una votación a mano alzada con el apoyo de los legisladores del partido conservador gobernante, UMP, y la mayoría de sus aliados centristas, mientras que la oposición de izquierdas votó en contra.
carácter retroactivo La medida, que inicialmente debía aplicarse sólo a pederastas, fue sin embargo endurecida a su paso por el Parlamento para concernir a todos los criminales condenados considerados como peligrosos y susceptibles de reincidir. Los que hayan sido condenados antes de la promulgación de la ley también se verán afectados por ésta, una retroactividad que ha suscitado las más fuertes críticas.
La ley prevé la creación de centros 'socio-médico-judiciales' donde se podrá recluir a los criminales considerados peligrosos que han purgado ya su condena y que se teme que puedan reincidir.
El ingreso en estos centros tendrá una duración de un año renovable y se aplicará "a título excepcional", tras una decisión de la Sala de instrucción al constatar la peligrosidad del condenado y la probabilidad "muy alta" de reincidencia.
"Se trata de un texto importante y ambicioso", cuyo objetivo es "proteger mejor a los franceses", afirmó la ministra de Justicia, Rachida Dati, al defender el proyecto, que responde a una promesa hecha por el presidente, Nicolas Sarkozy, tras sonados casos de pederastas reincidentes el pasado verano.
contra los dd.hh. Los críticos, por su parte, denuncian que el texto atenta contra la Constitución francesa y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
"Pasar de una persona juzgada culpable a una persona a la que se supone peligrosa es pisotear un principio fundamental de nuestro derecho desde la Declaración universal de los derechos humanos", afirmó la ex ministra de Justicia, la socialista Elisabeth Guigou. |