Bilbao. Sentir la gélida corriente de la estepa glacial, oler la hoguera de un hogar paleolítico, escuchar los sonidos de un bosque de hace 30.000 años o tocar los utensilios de sílex que utilizaban nuestros antecesores será posible este verano. El próximo mes de agosto se inaugurará Kobenkoba, un centro de interpretación del arte rupestre paleolítico habilitado dentro de una cueva, la conocida como de Los judíos, entre Lanestosa y Karrantza.
El centro, promovido por los Ayuntamientos de ambos municipios en colaboración con la Diputación, pretende dar a conocer de una forma "amena y didáctica", a través de los cinco sentidos, cuáles eran las condiciones de vida del homo sapiens, cómo vivían y cazaban, o por qué realizaban sus representaciones artísticas, explicó la apodera del PNV en Juntas Generales y concejala de Cultura en Karrantza, Garbiñe Aja.
"Se trata de un centro sugestivo, estimulante, lejos de la rigidez académica o de una mera sucesión de datos científicos", señaló. Para ello, además de dioramas, carteles o réplicas de los yacimientos más importantes de Euskadi, Asturias, Cantabria o Francia, la cueva simulará un hábitat del paleolítico, con estímulos sensoriales, muñecos animatrónicos y figuras en tres dimensiones.
En un vestíbulo que alcanza los 600 m2 se mostrará cómo era Un día en la vida de los cazadores paleolíticos a través de esquemas y figuras tridimensionales que representarán escenas de la vida cotidiana de los habitantes de la prehistoria y maniquíes que simularán una excavación arqueológica.
En una segunda estancia de unos 50 m2, una antigua galería minera recuperada, Cazadores y artistas en el mundo glacial explicará la forma en que se elaboraban las pinturas rupestres a través de una banda sonora explicativa que se mezclará con el olor de las hogueras o las ráfagas de aire glacial.
Finalmente, El esplendor del arte cuaternario europeo, reunirá réplicas de algunos de los yacimientos pictóricos más importantes de la CAV, Asturias, Cantabria y Francia mediante litocalcografías y proyecciones de alta resolución, todo ello envuelto en una atmósfera lumínica y sensorial.
Se ofrecerán recorridos en euskera, castellano, inglés y francés. El centro está dirigido tanto a niños y visitantes poco familiarizados con la prehistoria, como a personas más familiarizadas con la temática, como estudiantes universitarios o turistas especializados, a través de información detallada y de calidad. |