En Andalucía y otros territorios con tradición procesional la reunión de los cargadores de los pasos de Semana Santa para tomarles medidas de los hombros al suelo es todo un acontecimiento, que además de determinar qué puesto ocupará cada uno en función de sus condiciones, refuerza la convivencia. Este año la Hermandad de Begoña lo toma prestado con el fin de "juntar a los que han ejercido de porteadores en años anteriores", y paliar una sequía que "el año pasado impidió la salida del Cristo de la Humildad", según explica José Andrés Etxebarria, hermano de la Liturgia.
Además de ese paso, en cuyo porte participan entre 16 y 18 personas, la Hermandad lleva la Virgen de la Caridad, para lo que requiere la presencia de "un mínimo de 22 que van rotando de posición". En total, integran la cofradía "alrededor de 50 personas", pero como si de un equipo de fútbol se tratara, deben disponer de un buen banquillo por si se producen lesiones, es decir, "variaciones de última hora ya sea por compromisos o problemas físicos".
la toma de medidas Primer encuentro
La prueba tendrá lugar mañana, en el acto que aquí se ha bautizado como Neurketa eguna y tendrá lugar a las 12.15 en el acceso a la Residencia de los Jesuitas por la calle Ayala. Después de tomar medidas, se celebrará una misa en la iglesia contigua que cobija las imágenes de la cofradía durante todo el año. Los y las mayores de 15 años tienen las puertas abiertas, de hecho, la cofradía "cuenta con algunas mujeres desde hace unos tres años", porque el veto ancestral a su participación activa en actos litúrgicos "es algo ya superado", al menos en su caso. Igual que se evaporan las reservas en cuanto a la edad viendo a gente de "hasta 80 años" llevar gustosos el peso de la devoción sobre sus hombros.
Asimismo, y en contra de lo que pudiera parecer, el hecho de que los jóvenes se involucren arrastra a un buen número de padres. En el recuento total, el mayor hueco de gente se produce "entre los 30 y los 40 años", a quienes hacen un llamamiento especial para que se animen a acudir mañana. Por tratarse de la primera vez que se celebra este acto no han realizado ninguna estimación de la afluencia prevista, si bien se darían por satisfechos con "unas 30 ó 40 personas".
La costumbre de transportar a hombros los pasos supone "una manifestación de la fe" que la Hermandad de Begoña recuperó en 1988. Entonces, sacaron a la calle "un paso pequeño que portaban ocho personas", al que se fueron sumando "el Cristo de la Humildad en 2001 y la Virgen de la Caridad en 2003". La cofradía guarda también la talla de la Virgen Peregrina de Begoña, que sin embargo, no sale a la calle, ya que "su finalidad es diferente". |