madrid. El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, en una nueva vuelta de tuerca en la polémica que la Conferencia Episcopal mantiene con el Gobierno socialista, ha pedido a los cristianos que, ante las próximas elecciones, disciernan entre aquellas propuestas que resultan "respetuosas con los fines de la familia" y las que "fomentan directa o indirectamente unas relaciones inestables".
Según fuentes del arzobispado, García-Gasco asegura en su carta pastoral semanal que "algunos reducen la familia a mera pareja inestable", y recuerda que "la Iglesia proclama que la familia es la célula básica de la sociedad y por ello merece una protección especial y específica que no puede ser confundida con otras relaciones humanas". En otro pasaje del texto, destaca que "cuando la familia responde a su verdadera identidad promueve una auténtica experiencia de paz", ya que "no se basa en el egoísmo ni en el hedonismo, sino que su compromiso se extiende a que todos sus miembros dispongan de lo necesario para vivir dignamente".
El cardenal, que dedica su carta de esta semana a la relación entre la familia y la estabilidad económica, relata "las tremendas dificultades a las que tienen que enfrentarse" las parejas de novios "para acceder a una vivienda digna y para hacer frente al mantenimiento básico de una familia". Igualmente, describe el patrimonio familiar como "fruto del trabajo, del ahorro y de la colaboración de todos los miembros de la familia" que se administra correctamente "con solidaridad, sin excesos ni despilfarros". De esta manera, "existe una relación directa entre el reconocimiento de unos valores compartidos y el buen funcionamiento de la economía".
Conferencia episcopal Por su parte, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, afirmó ayer que en vez de "promover el aborto" lo que hay que hacer es "ayudar a las personas que pueden caer en la tentación de cometer ese acto inhumano e inmoral". Así respondió el también obispo auxiliar de Madrid a la iniciativa de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, anunciada el pasado viernes tras el Consejo de Ministros, de impulsar una normativa para garantizar la igualdad de acceso al aborto de todas las mujeres en España y la confidencialidad. En declaraciones al semanario católico Alfa y Omega, Martínez Camino dijo desconocer si la medida era una respuesta del Gobierno de Zapatero a la nota de los obispos ante las elecciones generales de marzo. "Sólo puedo reiterar que eliminar un ser humano, sea cual sea su edad, desde el momento de su concepción, en que ya hay una vida humana distinta de cualquier otra; eliminar esa vida humana es un acto que no puede ser calificado más que de grave inmoralidad", afirmó.
Por ello, Martínez Camino aseguró que lo que "no se puede hacer, de ninguna manera, es promover el aborto, ni calificarlo con adjetivos positivos". En cambio, señaló que lo que hace falta es "ayudar a estas personas". |