Bilbao. Menos, cada vez más jóvenes y con un proyecto migratorio "más claro y definido". Así son los menores extranjeros no acompañados que actualmente llegan a Bizkaia y que suponen, en palabras del diputado de Acción Social, Juan Mari Aburto, "una dramática realidad".
El año pasado llegaron al territorio 455 menores extranjeros no acompañados -MENA, por sus siglas, en argot de los especialistas que les atienden-, 17 menos que en 2006, un descenso al que Aburto restó importancia al registrarse, año tras año, "pequeñas fluctuaciones, casi siempre al alza, pero algún año también a la baja".
Entre llegadas y salidas, a 31 de diciembre del año pasado estaban alojados en los servicios de acogida de la Diputación -ocho viviendas y cinco centros, "propios y concertados, en ningún caso con la iniciativa privada mercantil", destacó Aburto ante las críticas vertidas por los sindicatos la semana pasada sobre estos centros-, sesenta más que un año antes.
Lo que sí ha ido variando a lo largo de los años es el perfil del menor extranjero que llega a Bizkaia. Así, hoy en día, se ha reducido el número de jóvenes procedentes de la zona norte de Marruecos, en la costa, como Tánger, y cada vez son más los que llegan desde entornos más rurales, como Beni Mellal o Er Rachidia. "Son menores que están en situaciones personales mejores que los que venían del norte de Marruecos", señaló Aburto.
Estos extranjeros no acompañados son también cada vez más jóvenes; de hecho, se ha incrementado la proporción de niños que ni siquiera han cumplido los quince años. "Llegan con menos edad, en mejor situación y con un proyecto migratorio más claro", lo que se traduce, en líneas generales, en "comportamientos más adecuados, pero a la vez estancias más largas entre nosotros", admitió el diputado de Acción Social.
Sin embargo, Juan Mari Aburto quiso llamar la atención sobre una realidad, la de viven estos menores extranjeros, que calificó de "dramática. Son niños de doce años que dejan a su familia, poniendo en riesgo su vida para venir en situaciones extremas a este territorio", destacó.
mundutik mundura Cuando cumplen la mayoría, estos jóvenes tienen la oportunidad de culminar su proceso de emancipación a través del programa Mundutik Mundura que también gestiona la el departamento de Acción Social. "Es un programa para jóvenes inmigrantes, mayores de edad y que han sido tutelados por la Diputación", señaló Aburto.
En estos momentos, el departamento dispone de 65 plazas, en pisos tutelados con educadores sociales, para este programa. En él, los jóvenes pueden terminar de recibir la formación y habilidades necesarias para servirse por sí mismos, en centros residenciales que se van haciendo cada vez menos supervisados.
Durante el año pasado, un total de 151 extranjeros no acompañados se acogieron a este programa: treinta de ellos en plazas de alta intensidad, cinco en plazas de media, y 71 en baja. |