UNA empresa de Estados Unidos cocinará en una especie de microondas de plasma alrededor de 26 toneladas de desechos industriales como pinturas, disolventes y neumáticos cada hora para dar electricidad a unas 65.000 viviendas en el Estado español, según explicó su consejero delegado.
La tecnología, que se basa en avances realizados originalmente por la NASA, elimina la basura sin soltar emisiones contaminantes, según aseguró a EfeRobert Do, el principal directivo del Solena Group. Además, genera un gas sintético que sirve para mover todo tipo de turbinas eléctricas, en sustitución de gas natural.
El mes que viene comenzará la construcción de una planta en el municipio coruñés de As Somozas, en la que la principal compañía gallega de procesamiento de desechos, el Grupo Toysal, incorporará este sistema estadounidense. La nave, cuyo costo será de 90 millones de dólares (cerca de 61,5 millones de euros) y que empleará a 30 personas, podrá eliminar hasta seis toneladas de basuras industriales y orgánicas a la hora, y generará 15 megavatios de electricidad, suficientes para suministrar a 15.000 viviendas, según Do.
"Estos proyectos resuelven un gran problema medioambiental", enfatizó Do. "Las opciones son dos: quemar la basura o empaquetarla para su posterior traslado a lugares de almacenamiento, lo que encarece mucho su tratamiento", añadió.
En su lugar, esta innovadora tecnología logra generar temperaturas de unos 5.000 grados centígrados sin combustión; es decir, "como se calienta una pizza en un microondas". Bajo ese calor extremo la materia se gasifica y, una vez que se limpia de sulfuro, cloruro y otros elementos químicos contaminantes, el gas sintético resultante puede usarse como fuente energética.
Episodio de ciencia ficción Si suena a episodio de ciencia ficción, casi lo es. El mecanismo es viable gracias al uso del plasma, un gas ionizado que es considerado el cuarto estado de la materia -además de líquido, sólido y gaseoso-, cuyos usos fueron descubiertos por la Agencia Nacional del Espacio de Estados Unidos (NASA).
'El padre del plasma' En la NASA, Salvador Camacho, bautizado como el padre de la tecnología de plasma, lo usó para reproducir las temperaturas altísimas a las que se exponen las naves espaciales cuando entran en la densa atmósfera terrestre a la vuelta de sus periplos espaciales.
En el año 1995 Salvador Camacho se asoció con Robert Do para comenzar a comercializar el plasma caliente (que es muy diferente al plasma frío, usado en las televisiones, por ejemplo).
Ahora, años más tarde, la oportunidad de aplicar esta tecnología ha llegado, como de otras energías limpias, gracias a la escalada del precio del petróleo, a la amenaza del cambio climático y a los subsidios públicos.
"Nuestra vida va a cambiar drásticamente durante la próxima generación" por el uso de nuevas fuentes energéticas, predijo Do.
En esta tesitura, el directivo señaló que el Estado español es un mercado muy importante para la expansión de su compañía, un 25% de cuyas acciones pertenecen a la compañía multidisciplinar española Acciona.
"El Gobierno español ha decidido dar incentivos para los usos de la biomasa y el mercado va a subir de forma tremenda", concluyó Do.
Belmez se puede sumar a la iniciativa
Si en el caso gallego el Grupo Solena venderá su tecnología a la firma localToysal, en la localidad cordobesa de Belmez, la compañía estadounidense pretende construir su propia planta a finales de este año. Le costará 100 millones de dólares (68,3 millones de euros), de los cuales espera conseguir un 30% de la Unión Europea en forma de subsidios. Una vez que la termine, su gas sintético producirá 42 megavatios de electricidad por hora, suficiente para 42.000 casas andaluzas. Además de la planta en la provincia de Córdoba, Solena pretende construir instalaciones similares en California, Praga y Puerto Rico, lo que supondrá una inversión total de 400 millones de dólares, que será financiada por Deutsche Bank. El Ayuntamiento de Belmez informó que éste es un proyecto que comenzó a andar hace ya 2 o 3 años, que se encuentra en trámite en las administraciones superiores para resolver permisos y posibles subvenciones, pero que no hay constancia ni peticiones expresas y oficiales a la Administración local. El Consistorio no se cierra, en principio, a ninguna iniciativa empresarial, pero anuncia que actuará "con mucha prudencia". >Agencias |