bilbao. El diputado vizcaino de Acción Social, Juan María Aburto, advirtió ayer que la brutal agresión a una adolescente en Ermua es un "hecho dramático cuya frecuencia está aumentando". En su opinión, esta agresión debería convertirse en una "llamada de atención a familias, educadores y servicios sociales" y subrayó que, "si no sabemos convivir y si no enseñamos a los jóvenes a hacerlo, nos estamos jugando el futuro". Las declaraciones de Aburto contradicen a las del consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, que el miércoles aseguró que esta agresión se trataba de un "hecho aislado" en el País Vasco.
El consejero mostró ayer de nuevo su preocupación ante esta agresión, que consideró "absolutamente rechazable con independencia de que sean jóvenes conflictivas o no". No obstante, volvió a insistir en que se trata de un "hecho aislado" y que "en nuestro país no se está registrando un incremento de este tipo de acciones".
Mientras, para el Ararteko, Iñigo Lamarca, la agresión de Ermua debería servir a la sociedad para reflexionar por qué los implicados "no tienen un código moral claro sobre el rechazo del uso de la violencia". En su opinión, se trata de una cuestión "absolutamente prioritaria" en la sociedad vasca, tanto en la educación como "a través de las vías en que los menores están adquiriendo sus valores, como la televisión y los videojuegos".
Como a otras tantas personas, al Ararteko le llamó la atención "que ha habido un grupo de agresores que ha participado en unos hechos que parecen propios de una película de terror y que ha habido testigos presenciales que permanecieron impasibles".
El consejero de Justicia explicó que ahora le toca al juez decidir el tipo de sanción, que "fundamentalmente se enmarcará en el ámbito educativo y formativo en un intento de recuperar a estos jóvenes para la sociedad". Azkarraga espera que en el plazo de una semana o a principios de marzo se levante el secreto sumario.
Sobre la carta que el Departamento de Educación envió el miércoles a los medios de comunicación, tanto Azkarraga, Aburto como la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, defendieron ayer la acción emprendida por Educación, ya que aportó información sobre las circunstancias de la agresión pero no datos personales sobre los implicados.
No obstante, Educación se retractó ayer del envío de esta nota y afirmó que con la difusión de los datos sólo pretendían "contextualizar" los hechos para "no aumentar la alarma social". También pidió disculpas por ella a los familiares. |