gasteiz. La oferta que Osakidetza presentó el pasado martes a los sindicatos de la sanidad pública, tuvo una influencia decisiva sobre la convocatoria y desarrollo de la huelga que para ayer tenían programada algunas fuerzas sindicales de la Mesa Sectorial.
Por mor de aquella, la incidencia real del paro fue cifrada por Osakidetza en un 15,79%, menos de la mitad de la anterior desarrollada el 29 de enero. De los 16.252 trabajadores a los que correspondió trabajar en el turno de mañana, hicieron huelga 2.567, según la dirección de Osakidetza.
Por territorios, el seguimiento del paro alcanzó el 16,39% en Araba; el 16,74% en Bizkaia y 13,90% en Gipuzkoa.
El miércoles a media tarde se descolgó el sindicato de Enfermería, SATSE y también UTS, de Técnicos Superiores, que sumados al Sindicato Médico de Euskadi (SME) -que tampoco se adhirió a la huelga programada-, dejó la convocatoria de ayer bastante coja de apoyo y en evidenció el resquebrajamiento de la unidad sindical.
Aparte de aceptar que ahora la negociación sí está abierta, los sindicatos convocantes de la huelga no reconocieron ayer la menor incidencia del paro, además de tener que dar todo tipo de explicaciones por el mantenimiento de esta movilización general cuando ya había sido aceptado, también por los mismos, que la última propuesta presentada por Osakidetza suponía que la negociación estaba y está abierta.
En opinión de la dirección del Servicio Vasco de Salud, el escaso seguimiento de la huelga en los ambulatorios y centros hospitalarios de la red pública vasca encerró un claro mensaje: "La gran mayoría de los trabajadores nos están pidiendo que lleguemos a acuerdos".
A juicio de Osakidetza, los datos de la incidencia demuestran dos señales evidentes. "La primera de ellas que la gran mayoría de los trabajadores han entendido que la oferta es real y para todos los colectivos profesionales y la segunda, que están pidiendo que logremos consensos pronto".
división Mientras, los sindicatos ELA, LAB, CC.OO., UGT, ESK y SAE intentaron en una rueda de prensa conjunta, demostrar sin éxito la unidad de acción sindical.
Los representantes de las centrales hicieron un balance "satisfactorio" de la incidencia de la huelga y acusaron con dureza a la Administración sanitaria de actuar como un "francotirador" intentando "dividir" a los trabajadores.
No quisieron entrar en un "baile de cifras" ni concretar la incidencia del paro, pero se refirieron a la manifestación celebrada en el hospital de Cruces, que contó según ellos, con una participación de unas 2.000 personas. "Una respuesta similar tuvo la movilización convocada en el hospital Donostia", adelantó Nere Urrestarazu, portavoz de ELA. Las centrales, visiblemente molestas, calificaron a la dirección de Osakidetza de actuar como un "francotirador", intentando "dividir" a los trabajadores.
ELA, LAB, CC.OO, UGT, que mantienen inalterable su calendario de movilizaciones, se hallan analizando una nueva propuesta que el miércoles, "a lo largo de la tarde", les remitió Osakidetza y de cuyo contenido no quisieron informar ni tampoco opinar.
Este análisis de la nueva oferta es lo que llevó al sindicato de enfermería Satse a desmarcarse de la convocatoria al considerar que representa un importante "avance" con respecto a la presentada en la mesa de negociación del día 19.
Las organizaciones sindicales indicaron que las razones de mantener la huelga, a pesar de la oferta, se debió a que no hubo tiempo para valorar la propuesta y "la decisión ya había sido tomada en la reunión intersindical". Además, volvieron a incidir en que la oferta "sigue sin dar una respuesta a las necesidades de todos los colectivos sin reconducir los elementos perversos que amenazan con la privatización del sistema sanitario público vasco".
El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, quien fue preguntado sobre el conflicto los pasillos del Parlamento vasco, volvió a expresar su confianza, como lo hizo el miércoles en su comparencia, a instancias de socialistas y populares, en alcanzar un acuerdo en los próximos días con las centrales que ponga fin al enconado conflicto laboral.
a pesar del pp y pse Inclán se mostró convencido de que el acuerdo llegará a pesar de que algunos sindicatos "como ELA y UGT presionan y partidos políticos como PP y PSE dan la impresión de querer precisamente lo contrario".
En este mismo sentido, el responsable de la sanidad vasca apuntó sus razonables de que los sindicatos mencionados, así como los "socialistas y populares quieran que lleguemos a un acuerdo"
Inclán espera que un eventual acuerdo incluya a todas las centrales o, al menos, sea mayoritario porque "la oferta no distingue entre unos y otros sindicatos, trabaja todas las categorías y analiza cada punto presentado. La idea es siempre la misma: lograr un gran acuerdo. Nos gustaría que fuera con todos los sindicatos", remachó, mientras reconoció que una jornada de huelga "supone siempre un fracaso al constatar que no hemos llegado al punto suficiente de maduración". Osakidetza anunció que va a continuar los contactos "con los sindicatos con el fin de superar las diferencias, trabajando para alcanzar un acuerdo que permita continuar mejorando la sanidad.
Los usuarios piden soluciones
La Organización de Consumidores y Usuarios del País Vasco, EKA-OCUV, exigió ayer que se solucione el conflicto del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza porque está creando "importantes molestias" restringiendo "un derecho elemental de la ciudadanía, como es el derecho a la salud". En un comunicado, el representante de EKA-OCUV Koldo Nabaskues manifestó que, "desde el más absoluto respeto al derecho de los trabajadores a defender la mejora de sus condiciones laborales", reclaman que las partes enfrentadas "hagan el máximo esfuerzo por alcanzar un acuerdo que ponga fin a esta situación cuanto antes". Osakidetza intentó ayer evitar al máximo las molestias con unos servicios mínimos similares a los fines de semana y festivos. En la jornada de huelga, tanto en centros de primaria como en hospitales, en el turno de noche, la incidencia fue, según explicaron, prácticamente nula. Durante toda la mañana, excepto en algunas áreas y centros que vieron parcialmente reducida su actividad, prácticamente se mantuvo la actividad normal y no se registraron incidentes dignos de mención. >deia |