Bilbao. El servicio de Inspección de servicios residenciales para personas mayores detectó vulneraciones a la normativa en un total de 66 centros. Además, el año pasado se descubrió, tras una llamada recibida en el servicio, una vivienda comunitaria que estaba funcionando de manera ilegal, y que a 31 de diciembre se encontraba ya cerrada.
Según explicó Andoni Rekagorri, director general de Planificación, Estudios e Inspección del departamento de Acción Social, se realizan dos tipos de inspecciones: de oficio, que se hacen a todos los centros residenciales al menos una vez al año, y las que se llevan a cabo como consecuencia de una denuncia.
Este año se ha hecho hincapié en aspectos como los ratios de personal, los contratos con los usuarios, la capacidad, el estado de mantenimiento del centro, el programa de actividades, la alimentación o que documentos como la tarifa de precios o los detalles de mantenimiento estén disponibles al público.
De oficio se han inspeccionado 137 de las 142 residencias que existen en Bizkaia, 78 viviendas comunitarias, 50 de 53 centros de día y tres de los cinco apartamentos tutelados. Los recursos que han quedado sin inspeccionar han sido, según Rekagorri, aquéllos que se inauguraron en el último trimestre del año.
Durante las inspecciones se detectaron incumplimientos de la normativa en 31 centros, 19 viviendas comunitarias, cinco centros de día y un apartamento tutelado. Las irregularidades más comunes -que según el director general del área "no afectaban gravemente al bienestar de los usuarios"- fueron la falta de un menú doble "para que los usuarios puedan elegir, además de menús especiales como para por ejemplo diabéticos", en el caso de las residencias o los centros de día, y el mal funcionamiento de los timbres de llamada en el caso de las viviendas comunitarias.
Además, se recibieron 61 llamadas de denuncia de usuarios o sus familiares, de las que 33 no motivaron la apertura de expediente alguno. Se investigaron las restantes y se detectaron vulneraciones en la normativa en cinco residencias, cuatro viviendas comunitarias y un centro de día, que no eran "graves" según Rekagorri. >A. Atxutegi |