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Arriba, 'La Marquesa de Santa Cruz'. A la izquierda, 'Florero con tulipanes', de los flamencos Philippe de Marlier y Frans Francken II. Fotos: Deia |
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El Prado cederá al Bellas Artes 'La Marquesa de Santa Cruz' de Goya por su centenario
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La pista del lienzo se perdió en Bilbao y reapareció en una subasta en Londres en 1986.
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Merche Peña
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BILBAO. El Museo de Bellas Artes de Bilbao recibirá en octubre en depósito temporal y excepcional el cuadro de Goya LaMarquesa de Santa Cruz, cedido por el Museo del Prado de Madrid, que, con este "gesto extraordinario" se sumará a las celebraciones del centenario de la pinacoteca, según informaron ayer desde el recinto bilbaino.
La obra, que pertenece a los fondos de la colección del museo madrileño, es una de las piezas más representativas para sus visitantes. Los avatares por los que pasó este lienzo en el siglo XX le hacen digno de figurar en la historia del arte, ya que durante muchos años estuvo desaparecido, generó una curiosa leyenda y el Estado español tuvo que hacer un gran desembolso para recuperarlo.
Asimismo, el Patronato del Bellas Artes ha aprobado la compra de un bodegón flamenco de Philippe de Marlier y Frans Francken II por 150.000 euros y una escultura de Quintín de Torre, por 24.000 euros.
Respecto a la obra realizada por el pintor aragonés en 1805, cabe destacar que el retrato de Joaquina Tellez-Girón, Marquesa de Santa Cruz tras su matrimonio con José Silva-Bazán, Marqués de Santa Cruz y primer director del Museo del Prado, es uno de los más bellos y sensuales pintados por Goya. Curiosamente, hizo dos retratos muy parecidos de esta aristócrata, hija de los Duques de Osuna: el que alberga el County Museum de Los Ángeles -en el que no lleva ni medias, ni zapatos, ni el echarpe negro sobre el brazo- y el del Prado. Se ha querido ver en esta obra un contrapunto a La Venus del espejo de Velázquez, que tanto atraía al pintor de Fuendetodos.
De Franco a Hitler El Prado exhibe este cuadro desde 1986, año en que el Estado y varias instituciones privadas pagaron seis millones de dólares a su último propietario. Tras la Guerra Civil española tuvo lugar una de las peripecias más oscuras de esta obra, ya que Franco descubrió una cruz gamada en la lira que sostiene la joven y quiso regalársela a Hitler. Era 1941 y entonces el cuadro estaba en Londres. Hubo quienes aseguraron que Franco llegó a adquirirlo e incluso dicen que vieron el lienzo en alguna dependencia de El Pardo, pero lo que es cierto es que el führer nunca recibió el presente.
De lo que sí hay pruebas documentales es de que La marquesa de Santa Cruz fue adquirido en 1947 por el banquero Félix Valdés en Bilbao. No consta quién fue el vendedor, pero sí el precio de la adquisición: 1.600.000 pesetas. A principios de la década de 1980, la colección se desmembró entre diversos herederos, y el cuadro fue vendido, alcanzando singular resonancia al descubrirse que había sido sacado ilegalmente del Estado.
Se dijo que en 1983 la pintura fue llevada desde Mallorca al extranjero por mar. Pasó a Suiza y fue adquirida por un noble inglés, Lord Wimborne, quien decidió subastarla en Londres en 1986. Al anunciarse la venta, el Gobierno español interpuso una demanda, alegando que había sido exportada ilegalmente. El litigio concluyó con la suspensión de la subasta y la recuperación del cuadro, que se adscribió al Prado, aunque se tuvo que indemnizar a Lord Wimborne con el precio estimado, unos 600 millones de pesetas de la época, ya que se entendió que él desconocía el origen dudoso de la obra.
Adquisiciones Además, el Patronato del Museo de Bellas Artes aprobó la adquisición del bodegón Florero con tulipanes, una obra realizada por dos pintores flamencos, Philippe de Marlier y Frans Francken II. La escultura de Quintín de Torre, natural de Bilbao, es una versión del Cristo del Paso del Descendimiento, del propio autor, que se guarda en el Museo de Pasos de Semana Santa de Bilbao y que pertenece a la Cofradía de la Santa Vera Cruz. La obra está realizada en madera policromada. |
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