Moscú. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y de Georgia, Mijail Saakashvili, se entrevistaron ayer por primera vez desde junio de 2006, reunión en la que abordaron asuntos como la ampliación de la OTAN y los conflictos de Abjasia y Osetia del Sur.
"Hemos prestado atención a sus afirmaciones de que Georgia quiere desarrollar las relaciones con Rusia y procuraremos responder de la misma forma", dijo Putin durante el encuentro con Saakashvili en su residencia de Novo-Ogariovo, a las afueras de Moscú.
Putin, que presidirá hoy, viernes, su última cumbre informal de la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), reconoció que "no son pocos" los problemas, pero que la cooperación bilateral ofrece en los últimos tiempos signos de "mejora".
Según el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, Putin expresó a su colega georgiano la importancia de "respetar los acuerdos de arreglo de los conflictos de Abjasia y Osetia del Sur teniendo en cuenta los intereses de ambas partes".
Además, añadió Lavrov, el jefe del Kremlin expuso el impacto que el ingreso georgiano en la OTAN tendría para las relaciones bilaterales.
Por su parte, Saakashvili expresó su esperanza de abrir una nueva etapa en las relaciones "pasando página" a los desencuentros del pasado.
"Rusia y Georgia están obligadas a mantener relaciones normales, superar las dificultades. Espero que podamos recuperar las tendencias positivas que hubo en el inicio de mi primer mandato, pero que se vieron frustradas", señaló el presidente de Georgia.
Invitación Saakashvili expresó su esperanza en que Rusia levante la prohibición que pesa sobre los vinos y los productos alcohólicos de procedencia georgiana. "Es su última cumbre de la CEI como presidente y yo no quería desaprovechar la oportunidad. Desgraciadamente, usted no pudo visitar Georgia en su actual puesto", apuntó.
El líder georgiano invitó a Putin a "realizar a Georgia una de sus primeras visitas en calidad, espero, de primer ministro". |