pamplona. A las doce de la noche, como marca la tradición pero sin pega de carteles, dio ayer comienzo oficialmente la campaña electoral ante los comicios generales que se celebrarán el 9 de marzo y que dictaminará quién será el próximo Presidente de Gobierno. José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy tendrán que emplearse a fondo para arrancar el máximo número de votos en unos comicios marcados por el empate técnico que pronostican todos los sondeos y que presentan como principal novedad los primeros debates televisados entre los dos grandes partidos desde que Felipe González y el entonces aspirante José María Aznar se pusieran frente a las cámaras hace 15 años.
Nunca en la no muy dilatada historia democrática de España se había producido tal igualdad entre los dos grandes partidos. Tal vez por eso, las ejecutivas de los partidos no han dejado de engrasar sus maquinarias desde los comicios del 13 de marzo de 2004, sobre todo en el PP, cuyos líderes se han pasado cuatro años tratando de olvidar que perdieron unas elecciones que tenían ganadas. Esta vez no será así. La victoria o la derrota se dilucidará en los metros finales, al 'sprint'.
inicio de campaña Los principales candidatos iniciaron ayer su particular carrera. José Luis Rodríguez Zapatero y Gaspar Llamazares eligieron el centro de la península para iniciar su campaña electoral, en tanto que el aspirante del PP, Mariano Rajoy, que además de la Presidencia se juega en estas elecciones su futuro como líder del PP, prefirió una ciudad del sur, Cádiz, para su debut. En el PSOE saben que buena parte de sus opciones de repetir pasan por una aceptable concurrencia a las urnas y por eso han lanzado una campaña que insiste en la participación por encima de cualquier otra circunstancia. Rajoy y su equipo, tras cuatro años de crispación y de utilización del terrorismo como arma arrojadiza, han optado en precampaña por moderar su discurso y presentar a su rival como el culpable del clima vivido desde 2004. Su punto fuerte ahora será la de criticar la marcha la economía.
Buena parte de lo que sucede dependerá de los resultados que los dos partidos consigan en Andalucía y Cataluña, dos de las comunidades autónomas prioritarias para el PSOE y el PP en el objetivo de alzarse con la victoria el 9 de marzo, y, en consecuencia, volcarán en ellas gran parte de sus esfuerzos en la campaña electoral para obtener el mayor número de escaños posibles.
Pero la singularidad del sistema electoral hace que la igualdad entre los dos principales partidos deje la llave en manos de las minorías. |