Gijón. La Dirección General de Tráfico (DGT) estaría estudiando la retirada del vehículo en aquellos casos en los que se hayan agotado todas las medidas sancionadoras. El director de tráfico, Pere Navarro, dijo ayer que la medida se está preparando cara al proyecto de reforma del procedimiento sancionador, y precisó que esto ya ocurre en algunos países europeos.
El director de la DGT señaló que, cuando el 2 de diciembre se puso en marcha la reforma del Código Penal, una de las mayores preocupaciones de los responsables de tráfico era la velocidad, pero que se ha constatado que el problema del alcoholismo es mayor.
Navarro apuntó que el 98% de las negligencias al volante son por superar los niveles de alcohol en sangre permitidos y solo un 2% infringen el límite de velocidad. Pese a que se ha avanzado y que en la actualidad se hacen el doble de controles de alcoholemia, el problema se está presentando "de forma machacona", ha dicho el director general.
El problema del alcohol Navarro manifestó que el número de positivos se ha reducido a la mitad, y que existe un problema de alcoholismo, "gente enferma que va a necesitar ayuda", y recordó al primer conductor al que se le retiró el carné tras la implantación del sistema por puntos, quien presumió ante los medios de comunicación de seguir teniendo las llaves de su coche.
Según el director general, este ciudadano dio la pauta de que, en los casos en los que el conductor no haga caso de las medidas establecidas, se le requise el vehículo, como "último escalón" del procedimiento sancionador.
El responsable de tráfico explicó que la DGT potenciará los planes municipales de seguridad vial, ámbito en el que surgen más problemas relacionados con atropellos, disciplina semafórica o ciclomotores. Navarro afirmó que en el Estado español hay 23 millones de conductores y que la seguridad vial "es un tema de todos" y una cuestión de "valores". A juicio de Navarro, se trata de "fomentar el civismo, de convivencia y de pensar en los demás". >Efe |