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Barack Hussein Obama saluda a sus partidarios durante una acto de campaña. |
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Elecciones primarias en ee.uu. >
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Obama, el encanto de lo diferente
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El hombre de moda en EE.UU. es un negro afroamericano criado en Yakarta y que hunde sus raíces entre Kenia y Kansas, que admite haber consumido marihuana y cocaína en algún momento de su vida y que tiene Hussein como segundo nombre.
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el país de los tópicos se rinde ante el antihéroe. No tiene experiencia, ni pertenece a ningún lobby político o económico, ni siquiera cuenta con el apoyo del aparato del partido. Y para colmo es un negro afroamericano, que admite haber consumido en algún momento de su vida marihuana y cocaína, que criado en Yakarta hunde sus raíces entre Kenia y Kansas, y que tiene Hussein como segundo nombre.
Barack Hussein Obama, candidato revelación de las primarias del Partido Demócrata, nació en Hawai un 4 de agosto de 1961. Su madre, Ana Dunham, blanca e hija de un obrero de una plataforma petrolífera durante la depresión, pasó su infancia en un pequeño pueblo de Kansas. Pero, tras el bombardeo japonés a Pearl Harbor, su padre se alistó en el Ejército, donde luchó a las órdenes del general Patton. En esa época, Ana ayudaría a su familia trabajando en una fábrica de bombarderos.
Tras la guerra, los Dunham solicitaron una casa al programa federal de compra de viviendas y se mudaron a Hawai.
Mientras, Barack Obama senior -el hijo se llama igual que el padre- vivía en la pequeña aldea en la que nació y se crió cuidando un rebaño de cabras junto a su padre, que a su vez servía de criado doméstico a los británicos. Barack solicitaba en Kenia una beca para poder salir del país y estudiar en los EE.UU. Así llegó a Hawai.
Sus padres se conocieron en la Universidad de Honolulu. Al poco tiempo de nacer el pequeño Barack su padre les abandonó para conseguir una licenciatura en Harvard, tras la cual regresó a su Kenia natal, donde fallecería en 1982 en un accidente de circulación.
Después de sufrir el abandono de Barack Hussein, Ana se casó con un administrador de petróleo indonesio, y Barack se fue a los seis años a vivir a Yakarta. Fue ahí donde asistió a una escuela católica, siendo protestante, y en un país de mayoría musulmana, una paradoja más en su vida.
Según parece, su padre adoptivo era musulmán y llevó en alguna ocasión al pequeño Barack a la mezquita. Una visita utilizada hoy por sus detractores para ver en él a un musulmán infiltrado.
Después de instalarse en Indonesia por un tiempo, se mudaron a Nueva York, donde Barack concluyó sus estudios en leyes en la Universidad de Columbia, por la que en 1983 se licenciaría en Derecho.
Barack Obama se trasladaría dos años después a Chicago para trabajar en un despacho de abogados. Y ahí comenzó su activismo político. Junto a la iglesia de su comunidad colaboró en programas de mejoras en el capítulo de vivienda y para la disminución de los índices de criminalidad.
Inquieto y ambicioso, realizaba estudios de posgrado en la prestigiosa Universidad de Harvard. Allí conseguiría ser el primer afroamericano en dirigir la prestigiosa revista de leyes Harvard Law Review, un cargo que le inició en la escritura.
En 1988, una editorial le ofreció publicar sus memorias y Obama regresó a Kenia para buscar sus raíces. El resultado de aquel viaje fue el libro autobiográfico Sueños de mi padre , publicado en 1995, en el que Barack admite, entre otras cosas, haber consumido en algún momento de su vida marihuana y cocaína.
Tras el éxito editorial, en 2006 saldría a la luz su segunda obra. Esta vez, ya políticamente más correcta y encauzada a apuntalar su carrera política. Se tituló La osadía de la esperanza, y en él propone lo que ahora es el eje de su campaña: superar las divisiones raciales, religiosas o políticas en la solución de los problemas cotidianos. Fue otro éxito de ventas.
Antes de aceptar las ofertas editoriales, Obama se dedicó a la docencia, impartiendo clases de Derecho Civil y Derecho Constitucional. Barack Obama ya había dado el salto a la ortodoxia norteamericana y se codeaba con la élite política del país, apartándose cada vez más de los principios sociales que le había inculcado su madre. Esta deriva es la que intenta aprovechar Hillary Clinton al presentarse ella como adalid de las clases obreras.
Tras haber llegado en 2004 a senador por Illinois, en una campaña marcada por los escándalos y renuncias de sus rivales, la carrera de Obama ha sido imparable. El senador alcanzó el estrellato en la convención demócrata de 2004, que nominó candidato a John Kerry. El entonces líder demócrata eligió como ponente a un desconocido senador negro. Obama tomó la palabra y, con un vibrante discurso, fue despedido en medio de una gran ovación y con todos los asistentes puestos en pie. En ese momento comenzó a creer en sus posibilidades. Y, lógicamente, ahora el propio Kerry es uno de los apoyos de Obama.
El aspirante demócrata entró con inusitada fogosidad en la carrera electoral, y en un intento de desmarcarse del resto anunció que, en su primer año de mandato, se reuniría, sin condiciones previas, con los líderes de Irán, Cuba y Venezuela. Obama es partidario de la grabación de los interrogatorios policiales, está a favor de los combustibles alternativos, critica la asistencia dada a los afectados por el Katrina, el genocidio de Darfur y siempre se ha mostrado contrario a la guerra de Irak.
Michelle, la creadora de líderes
Michelle, hija de Marian y Fraser Robinson, nació en el sur de Chicago el 17 de enero de 1964. Se graduó de la escuela secundaria especializada Whitney M. Young, al oeste de Chicago. Después, Michelle ingresó en a Universidad de Princeton, donde se licenció en 1985 en Sociología y Estudios Afroamericanos. Michelle continuó su educación en la escuela de Derecho de Harvard, de donde se graduó en 1988. Después de graduarse de abogada, Michelle trabajó de asociada en Sidley y Austin durante tres años. Allí conoció a Barack, trabajando en el área de ley comercial y de derechos de propiedad intelectual. Luego fue ayudante del alcalde y posteriormente Comisionado Asistente de Planeamiento y Desarrollo para Chicago. En 1993, fundó Aliados Públicos, un programa para entrenar líderes, ejerciendo el rol de directora ejecutiva. El programa fue patrocinado por AmeriCorps y ayudó a adultos jóvenes a desarrollar sus habilidades para carreras en el sector público. Actualmente, es vicepresidenta de Asuntos Exteriores y Comunitarios de los hospitales de la Universidad de Chicago. Barack, Michelle y sus hijas, Malia, de 9 años y Sasha, de 5, viven al sur de Chicago. >j.v.
"Yo represento a la gente que hasta ahora se había quedado a un lado"
"No hay Estados blancos, negros o hispanos, hay Estados Unidos de América"
elecciones primarias en EE.UU.
"A cualquiera que esté tratando de ganarse la vida en EE.UU. hay que darle la oportunidad"
Una carrera meteórica
Tan sólo lleva diez años en política y las encuestas le colocan en la Casa Blanca. No obstante, ése es su principal punto débil. Los norteamericanos recelan de los políticos inexpertos. Se estrenó siendo elegido en 1988 como diputado federal por un distrito de Illinois gracias al apoyo de los universitarios y las capas populares. Y es que Obama ha basado toda su meteórica carrera en la defensa de las políticas sociales. Un discurso en el que posteriormente se apoyaría en la campaña al Senado. El senador afroamericano de Illinois lleva toda la década repitiendo machaconamente el mismo discurso. Y lo hace con la misma frescura y credibilidad que hace diez años. Su potente oratoria, su sonrisa contagiosa, su discurso social, su credibilidad y su facilidad para conquistar al electorado y cruzar las líneas ideológicas de raza y de clase, fueron sus principales armas. Sus ideas calan con facilidad en el electorado afroamericano, pero encuentran cierta impermeabilidad en hispanos y asociaciones de trabajadores que no acaban de rendirse ante sus encantos. No obstante, a medida que avanza el proceso electoral demócrata, Obama va dejando poco a poco a Clinton sin incondicionales. >j.v. |
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