madrid. El PSOE comenzó la campaña con aires de victoria tras el debate televisivo protagonizado por el vicepresidente económico del Gobierno español, Pedro Solbes, y el ex presidente de Endesa y actual número 2 del PP, Manuel Pizarro. Solbes, con su característico tono pausado, rebatía con suficiencia los argumentos de un Pizarro anclado en consignas electorales más que en datos económicos objetivos. Cierto tartamudeo y falta de concreción de ideas le convirtieron en presa fácil para el ministro.
Por todo ello, el portavoz parlamentario del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, señaló ayer que el debate "evidencia la superioridad que las políticas progresistas del Partido Socialista van a tener durante esta campaña electoral". Esta "superioridad" se sitúa frente a la "vaciedad" de propuestas del Partido Popular, "coherente con la vaciedad de oposición que han ejercido durante esta última legislatura", según López Garrido.
El entusiasmo era compartido por el Gobierno al mostrarse "satisfecho" del seguimiento "importante" que tuvo entre los ciudadanos el debate debido a que el "intercambio de ideas y pareceres" constituye "el mejor antídoto contra la demagogia y el oportunismo".
En el PP hablan de que estuvo mejor Pizarro, pero lo hacen con la boca pequeña, sin convicción. Tanto es así que el propio líder del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, visionará el debate para sacar conclusiones y evitar errores, antes de afrontar el próximo lunes su primer duelo con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, en el que la situación económica tendrá un papel destacado.
Sólo UPN salía en defensa de un Manuel Pizarro que se desinfla el primer día de campaña y que en ningún momento se reclamó ganador del cara a cara y sólo pudo achacar a Solbes que no le dio "ninguna propuesta de futuro", frente a todas las del PP, enumeradas por él, en el debate.
IU ve 40 años de retraso en gasto social
El candidato de Izquierda Unida (IU) a la presidencia del Gobierno, Gaspar Llamazares, denunció ayer que con los 22.000 millones de euros que costarían las promesas electorales recogidas en el programa del PSOE, "repartiendo entre infraestructuras, políticas sociales y rebajes fiscales", España va a tardar "40 años en coincidir en gasto social con la media de la Unión Europea (UE)". En rueda de prensa, recordó que a España la separan 70.000 millones de euros de la media de gasto social de la UE, por lo que subrayó que dedicando 22.000 millones "a todos los gastos del Estado, probablemente ni 6.000 sean para gasto social en toda la legislatura". Por eso, calificó al programa socialista de "cicatero desde el punto de vista social" cuando, a su juicio, ése es precisamente el "principal reto de la sociedad española, para pasar de ser una sociedad asistida a un Estado del bienestar". A su juicio, el PSOE hace un llamamiento a la "inercia, no al cambio", por lo que resaltó que en estas elecciones los ciudadanos deberían apostar por un cambio de izquierdas y por un cambio social, "por que haya más redisitribución y políticas sociales". >e.p. |