BILBAO. Como era previsible, la declaración ante el juez de los ocho guardias civiles acusados de torturar a Igor Portu no arrojó ninguna luz sobre el caso. Los agentes se limitaron a ratificar la versión ofrecida por el ministro del Interior de que las lesiones se produjeron a consecuencia del forcejeo en el momento de la detención y rechazaron responder a las preguntas de la acusación particular ejercida por el colectivo Torturaren Aurkako Taldea (TAT).
Durante las cuatro horas que duró la toma de declaración del juez, los miembros del instituto armado que tomaron parte en la detención, custodia y traslado de Portu no se salieron del guión preestablecido y sus respuestas a las preguntas del juez, el fiscal y los abogados defensores estuvieron en línea con las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba al día siguiente de que Portu fuera ingresado en el hospital Donostia. Según señaló a los medios el abogado del TAT Aiert Larrarte a la conclusión de la declaración judicial, los guardias civiles "han declarado que la detención se produjo en Arrasate, hacia las once de la mañana; que al enseñar las mochilas Igor Portu y Mattin Sarasola salieron disparados los dos corriendo escapándose y que dos agentes por cada detenido salieron por detrás, se echaron encima y se quedaron encima de ellos". En ese sentido, dijo que los agentes defendieron "una versión que no tiene ni pies ni cabeza, con pequeñas modificaciones para poder acoplarlas a otras comparecencias que ha podido haber, como puede ser que han adelantado un par de horas la detención".
Larrarte señaló que "todos los derechos de los guardia civiles han sido respetados, por lo que han podido declarar lo que han querido a las preguntas que han querido". Asimismo, dijo que intentaron acogerse a la Ley de Peritos y Testigos para realizar su declaración detrás de un biombo y sin que puedan ser reconocidos. Sin embargo, el juez les negó esta posibilidad ya que esta medida está "reservada para los testigos" y ellos declaraban como imputados.
El TAT todavía no ha solicitado la práctica de ninguna diligencia en concreto, pero Larrarte aseguró que presentarán pruebas para "demostrar que realmente la versión que han dado ellos es falsa". Por su parte, siempre en palabras de Larrarte, el juez de Donostia pidió que se remita la declaración de un testigo de la detención ante el juzgado de Bergara. "Supongo que la tomará en cuenta en el proceso que continúa", dijo el letrado. El testigo ratificó en lo fundamental el relato que Portu y Sarasola realizaron por separado ante el juez del Juzgado de Instrucción de Donostia y el magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, respectivamente.
INCIDENTES Mientras los agentes declaraban ante el juez, en el exterior del edificio se registraron incidentes al disolver la Ertzaintza una concentración convocada por el Movimiento pro Amnistia. Hacia las 12.30 horas, un grupo de personas que se encontraba concentrada ante los juzgados de Atotxa para protestar contra las torturas fueron dispersadas después de que los agentes les indicarán que retirasen unas pancartas ofensivas y depusieran los insultos. La policía realizó varias cargas, aunque no practicó detenciones. |