iruñea. José Ángel Ziganda no tiene los mismos objetivos que Javier Aguirre. El Atlético de Madrid no tiene las limitaciones de Osasuna. Sin embargo, los dos entrenadores y sus respectivos equipos se van a jugar, a partir de las 17.00 horas en el Reyno de Navarra, algo más que tres puntos. Los últimos tropiezos de rojillos y colchoneros hacen que el encuentro adquiera un simbolismo mayor que el que repercute en la clasificación.
Aguirre regresar por tercera vez a la que fue su casa durante los anteriores cuatro años tocado' tras la eliminación de la Copa de la UEFA ante el Bolton inglés y la última derrota liguera en casa frente al Athletic, y con la única meta de sostenerse en puestos de Champions.
Osasuna, por contra, lucha por la permanencia y, tras perder ante el colista Levante, se encuentra con dos puntos de ventaja respecto al primer puesto de descenso, aunque a tres de la décima posición.
Con las bajas de los lesionados Nekounam y Miguel Flaño, una vez recuperado el delantero Kike Sola, Ziganda confiará en el mismo equipo titular de las dos últimas jornadas, con el único cambio en la delantera del propio Sola por el portugués Dadya.
En el Atlético tampoco hay tranquilidad. Cuatro triunfos en catorce partidos en 2008, con las eliminaciones de la UEFA y la Copa incluidas, han abierto síntomas de crisis en el conjunto rojiblanco, necesitado de un triunfo para recuperar crédito. Aguirre cuenta con siete bajas para afrontar el encuentro, la única excusa que evitaría su destitución en caso de derrota. |