bilbao. El 14,82% de los vehículos inspeccionados en 2007 por los concesionarios vascos del servicio ITV fue rechazado en una primera revisión y en el caso de los autobuses escolares este porcentaje se elevó al 31,64%.
Los vehículos son rechazados cuando presentan anomalías graves o muy graves y, en esos casos, sus propietarios deben acudir a un taller para su reparación y volver a la inspección para comprobar si son seguros. Más de un 90% supera la segunda inspección. Sin embargo, hay vehículos como los camiones y los autobuses que superan estos porcentajes de rechazo. Los autobuses escolares son los vehículos que tienen la tasa más alta de rechazo en una primera inspección, superior a la de camiones y al resto de autobuses.
El motivo suele ser la antigüedad, pero para el viceconsejero de Comercio, Consumo y Seguridad Industrial, Rodrigo García, este hecho no debe ser motivo de "alarma" ya que la ITV evita que circulen "sin las debidas garantías". Es la primera vez que el Gobierno vasco analiza de manera separada el porcentaje de autobuses escolares rechazados, en comparación con el resto de vehículos de su clase, por lo que no existen comparativas con otros años y otras comunidades.
García declaró ayer, en la presentación de estos datos, que estas cifras no son motivo de preocupación porque los autobuses tienen más elementos a controlar que otros vehículos, por tanto, "es lógico que tengan un porcentaje de rechazo mayor". Uno de los hechos que ponen a los autobuses escolares en esta situación, es que son casi siempre reciclados, de edad media bastante larga y por lo tanto más susceptibles de coleccionar anomalías.
El viceconsejero informó, por otra parte, de que las cuatro nuevas estaciones de ITV que se sumarán a las actuales estarán operativas el año que viene. Éstas se levantarán en las localidades de Zalla y Sopelana. También se instalarán en los municipios de Olabarria y Zestoa en Gipuzkoa. |