bilbao. Ocurre al anochecer. Una docena de nigerianas, de entre 19 y 25 años, busca a su clientela entre los vehículos que circulan de noche por las calles Askatasuna y Gallastegui. "Te paran en el coche, o si vas andando ofrecen su servicio. Además por las mañanas meten bastante ruido y son molestas", cuenta un vecino que vive en la zona en la que se está produciendo este "alterne". El peligro es, según el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, que la situación vaya a más.
Los vecinos de Miribilla se han reunido ya con Askabide para buscar una solución. "Entienden lo que ocurre y han intentado ayudarnos pero, es lógico, protegen y ayudan a las mujeres", señala Carlos Gómez, vecino de la asociación y una de las personas más implicadas en este asunto. La intención de los vecinos es crear una mesa de trabajo en la que estén representados los vecinos, Askabide y responsables de la Administración. Carlos Gómez añade que Askabide ha propuesto que también haya una representación de estas mujeres. "No nos parece mala idea pero en un principio quizás podría generar tensiones por lo que en nuestra opinión igual es preferible que en un principio nos reunamos nosotros y después entren ellas en la mesa de trabajo". Lo que quieren los vecinos es una solución de consenso, no que las mujeres anden de un barrio a otro. |