|
|
|
El Iurbentia espera contar con el mejor Mile Ilic
|
|
El pívot serbio dará respiros a Fred Weis, a quien se quiere proteger de cara a la recta final de la temporada.
|
 |
|
Roberto Calvo
|
 |
bilbao. "Mile Ilic. ¿Quién?". La pregunta de los seguidores del Iurbentia era lógica porque en Bilbao se podrá contar con los dedos de la mano a quienes hayan visto jugar al serbio. La gente, probablemente, esperaba otra cosa, quizás un veterano, ya que se había anunciado que el club buscaba un jugador, o dos, que pudieran sumar de inmediato. Y no parece que Ilic encaje en este perfil de tipo bregado y con experiencia. Al contrario, el pívot de Tuzla parece una apuesta a más largo plazo en la que se asume, eso sí, escasos riesgos deportivos y económicos. En todos las referencias sobre él, aparecen dos palabras: potencial y futuro.
Pero el mercado no daba para más a estas alturas de la temporada y los técnicos del Iurbentia se han tenido que fiar de los informes y vídeos recabados a través de los agentes del jugador. Consumado el fichaje, esperan hacer rendir a un jugador que apenas ha competido de forma continuada en el último año y medio y confían en que alcance, al menos, el nivel que tenía antes de marchar a la NBA.
En la Copa ULEB 2004-2005, Ilic promedió con el Zeleznik 6 puntos y 4 rebotes en apenas 13 minutos, números similares a los que logró en su breve estancia en los Colorado 14ers de la NBDL. Nada extraordinario, pero el Iurbentia se daría con un canto en los dientes si Mile Ilic es capaz de calcar estas cifras en lo que dure su estancia en Bilbao. Al fin y al cabo, Martin Rancik estaba promediando hasta su lesión 7,7 puntos y 3,5 rebotes en 18 minutos.
ROL DEFENSIVO El rol fundamental de Ilic en estos meses será dar relevos a Fred Weis, a quien Txus Vidorreta quiere mimar en el tramo final de la temporada reduciendo algunos minutos su presencia en cancha. La fama de buen intimidador que precede al jugador serbio puede permitir al Iurbentia mantener las líneas maestras de su filosofía defensiva e, incluso, fortalecerlas por la constante presencia de un jugador de 2,15 metros en el centro de la zona.
En ataque, Ilic no tendrá un papel preponderante, como no lo tiene su compañero francés, y deberá aprovechar los balones que le sirvan sus compañeros cerca del aro. Habrá que ver su capacidad real para el juego de espaldas en una competición tan física como la Liga ACB y si eso permite darle balones y convertirle en una amenaza en el poste bajo.
La llegada de Mile Ilic llevará a Drago Pasalic más minutos al puesto de cuatro como recambio de Banic. Con esta rotación interior, Vidorreta espera ir tirando en estos meses y mantener la solidez que el equipo bilbaino ha mostrado hasta ahora y que será clave para sellar con éxito la temporada.
En el aspecto individual, Mile Ilic parece dispuesto a aceptar el desafío. Realmente, no le queda otro remedio si quiere demostrar que puede ser un jugador de elite. Si su rendimiento convence, podría seguir en el Iurbentia la próxima temporada en la que, si todo sale como se espera, hará falta reforzar la plantilla en los puestos interiores para aguantar el esfuerzo de dos partidos semanales.
Si Ilic no da la talla esperada, se irá por donde ha llegado sin dejar daños colaterales como ocurrió con sus fallidos compatriotas Ivan Koljevic y Milan Majstorovic. Por cierto, se espera que el jugador llegue hoy a Bilbao con el tiempo suficiente para preparar su debut ante el Joventut. |
|