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Salgado, Savovic y Weis, hombres fuertes del vestuario. Foto: zigor alkorta |
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La empinada cuesta de marzo
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El Iurbentia iniciará el sábado ante el campeón de Copa el tramo más exigente de la temporada, con enfrentamientos ante cinco de los ocho primeros clasificados. La fortaleza mental del equipo invita al optimismo, pese a las lesiones.
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Roberto Calvo
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Serán seis partidos para dejar de lado la etiqueta de revelación y convertirse en una gozosa realidad. El mes de marzo supone para el Iurbentia Bilbao Basket un desafío de altura, una empinada cuesta, un Tourmalet que hay que superar antes del descenso hacia la meta de los play-off por el título. El equipo de Txus Vidorreta se medirá a cinco de los ocho primeros clasificados en seis jornadas capaces de agotar la resistencia del más fuerte. Ningún otro conjunto tendrá esa exigencia, que, a priori, requerirá un gasto mayor de energía mental y física para mantener la privilegiada posición que se ha ganado el Iurbentia.
El técnico recuerda que esta fase crítica del calendario llega con el Iurbentia provisto de una buena ración de comida, o sea de victorias, en su maillot para reaccionar ante cualquier pájara. Y advierte, además, de que, con marzo vencido, quedarán aún seis jornadas por delante para "rematar la temporada" y acceder por primera vez a la lucha por el título.
El DKV Joventut, este próximo sábado, será el primer rival de este serie que incluye al Akasvayu, al Tau, al ViveMenorca, al líder Real Madrid y al Unicaja. Varios factores obran en favor de los bilbainos en este tramo de la temporada. El primero, que cuatro de estos partidos se jugarán en La Casilla donde el Iurbentia aún no ha perdido. El segundo, que en la primera vuelta el balance ante estos mismos rivales fue de cinco triunfos y una derrota. El tercero, que los grandes llegarán a Bilbao con el desgaste que supone su participación en la fase decisiva de las competiciones europeas.
Y, por último, si el Iurbentia lamenta la mala suerte de las lesiones, paliada en parte por el consumado fichaje de Mile Ilic, los demás se encuentran en igual o peor situación. A día de hoy, el Madrid está sin Papadopoulos, el Tau sin Mickeal, el Unicaja sin Cabezas y Berni y el ViveMenorca sin Bazdaric.
Mal de muchos no consuela y el Iurbentia no va a poner excusas si las cosas se tuercen en estas semanas. Ha demostrado esta temporada que su fortaleza mental es grande y que su maquinaria acepta las modificaciones necesarias en función de la etapa a recorrer. Pero la defensa seguirá siendo la pieza fundamental del engranaje y Ilic debe contribuir a mantener el nivel en este apartado del juego.
Otra cosa es el juego exterior, donde la ausencia de Luke Recker no será cubierta, salvo que aparezca un mirlo blanco, y eso va a obligar al resto de jugadores de perímetro a dar un paso adelante, no tanto en actitud como en acierto. El Iurbentia ha sufrido para anotar en los dos últimos choques y eso, ante rivales de la entidad de los que aguardan en el camino, puede ser un lastre. Por ejemplo, Marcelinho Huertas acumula en los últimos once partidos un porcentaje 4 de 35 en triples. Y ya es sabido que el ataque del Iurbentia siempre ha necesitado de ese tirador puro que ahora está con el brazo en cabestrillo.
La situación está, no obstante, controlada y no puede cundir el pánico. Los resultados ajenos, además, vienen acompañando y si el Iurbentia logra salir del mes de marzo con un par de victorias más, seguramente estará sin duda en la lucha por el título. Si son más, podrá iniciar la carrera casi desde la pole position. |
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