madrid. Michael Connelly, el célebre autor norteamericano de novela negra, ha recuperado en Echo Park a Harry Bosch, el legendario personaje que encarna a un detective de Los Ángeles en muchas de sus obras, antes de jubilarlo definitivamente, en un libro cuya singularidad es "la exploración del mal puro".
Connelly, durante la presentación de Echo Park en el Estado, subrayó ayer que normalmente sus libros son una exploración acerca "de las diferentes tonalidades del bien y del mal", pero consideró que en esta ocasión el enigmático Harry Bosch se encuentra ante un personaje "que presenta las características más intensas de la maldad".
Después de once novelas con Bosch como personaje central, su creador afirmó que "uno de los regalos más maravillosos que puede recibir un escritor es contar con un personaje tan fascinante como él y hacerle evolucionar", y destacó su satisfacción por haber seguido esta evolución a través de más de un millón de palabras en torno a un sólo personaje.
No obstante, Connelly cree que el famoso detective, creado por primera vez en 1992 con The Black Echo, novela que recibió el Premio Edgar, no puede tener ya mucho más recorrido, ya que -ironizó- cuenta con 56 años y se jubilará "como todos los policías de Los Angeles, cuando más le convenga económicamente".
En Echo Park, Bosch tiene la oportunidad de reabrir un caso en el que trabajó en el pasado y que había quedado irresoluto, como es el asesinato de la joven Marie Gesto, desaparecida trece años atrás.
Ante la confesión de un hombre que dice estar detrás del asesinato de la joven, el perspicaz detective intuye que detrás hay algo más por las circunstancias que envuelven el caso y el interés de un político por llegar a un pacto con el presunto culpable.
La última novela de Connelly traducida al español es una obra emocionante con una trama policial inteligente cuyas piezas acaban encajando a la perfección, y supone una invitación a adentrarse en la relación entre la clase política y el cuerpo policial. |