Madrid. El fracaso escolar en el Estado español es un hecho incuestionable. Así lo recordó recientemente el Informe PISA 2006, al constatar que los alumnos estatales se encuentran a la cola de la Unión Europea en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Ahora, la Comisión Europea ha recordado que el abandono escolar es casi el más alto de la UE-27 y va en aumento; sólo Portugal y Malta lo hacen peor.
Ahora bien, si el estudio se realiza en la UE-12 (12 países), el nivel de abandono escolar del Estado permanece inalterable (29,9%) -es decir, el 29,9% de la población estatal de entre 18 y 24 años no ha completado el nivel de Educación Secundaria Obligatoria y no sigue ningún tipo de formación- , si bien sólo es mejor que el portugués (39,2%). De hecho, el Estado español casi triplica el objetivo de reducción de abandono escolar prematuro que la Unión Europea se había marcado para 2010, del 10%.
El indicador de la Europa de los Doce, recogido en un reciente informe del Ministerio de Educación y Ciencia Datos y cifras del curso escolar 2007-2008, unido a otros índices, como que sólo el 61,1% de la población de entre 20 y 24 años ha completado estudios de Secundaria cuando la media europea es del 77,8%, ratifica algo que ya han ido reflejando otros estudios, y es que la educación estatal aún está lejos de gozar de buena salud.
El informe del Ministerio de Educación, que establece una nítida radiografía del sistema educativo estatal, no aporta datos comparativos por comunidades autónomas en cuanto a niveles de fracaso escolar, pero otros estudios señalan que Baleares y Catalunya, con poco más del 32% de media, son las que registran los mayores porcentajes de abandono prematuro. La secuencia comparativa con Europa desde 1996 hasta el 2006 evidencia que el Estado mejora muy lentamente. Una progresión totalmente contraria es la que se ha producido en Finlandia, país con mejores niveles educativos de la UE y paradigma de apuesta colectiva por situar a la educación como una de las prioridades políticas y sociales desde hace 30 años. En 1996 el abandono escolar en Finlandia se situaba en el 11,1% y diez años después desciende al 8,3%. Otro indicador interesante, en el que el Estado tampoco presenta buenos resultados, es el que se refiere a los graduados en ciencia y tecnología. |