huelva. Luis Molina, portavoz de la familia de Mari Luz Cortés, la niña cuyo cadáver apareció el viernes en la ría de Huelva, aseguró ayer que no tienen ningún dato sobre la autopsia practicada, ya que el caso se encuentra bajo secreto de sumario, y que por el momento "todo son hipótesis" sobre las circunstancias de la muerte.
En declaraciones a las puertas del tanatorio de Huelva donde permanece el cadáver de la pequeña desde que fuera encontrado, Molina ha asegurado que se le ha confirmado a la familia que las pruebas de ADN han sido positivas, pero por lo demás "todo son hipótesis por el momento". "No podemos decir nada porque no hay nada y si hay algo no lo sabemos, los datos los tienen los forenses y la Policía que los están estudiando y barajando", por ello, pidió cautela a los periodistas a la hora de dar informaciones que podrían no ser verdad.
Con respecto a la noticia aparecida ayer en algunos diarios que afirman que la niña podría haber muerto dentro de las 24 horas posteriores a su desaparición, ha indicado que "no se puede confirmar, está muy positivamente rayando la verdad, pero no podemos confirmarlo porque no han llegado las pruebas que nos lo puedan determinar directamente".
Molina se volvió a referir a la posibilidad de que se realice una segunda autopsia al cuerpo de la niña, explicando que la misma se está barajando y no por desconfianza hacia los profesionales que han realizado la primera, sino "para tranquilidad del padre, que así lo ha requerido".
Esta idea motiva que el entierro de Mari Luz se vaya retrasando en el tiempo y si en un principio se manifestó la posibilidad de que se pudiera producir el próximos miércoles, Molina aseguró ayer que no hay fecha concreta aún.
La pequeña Mari Luz Cortés desapareció el pasado 13 de enero después de abandonar su domicilio para ir a comprar chucherías a un quiosco cercano. Después de 54 días desaparecida, el pasado viernes, un operario de Cepsa avistó un cuerpo en la zona de los petroleros del Puerto de Huelva. |