hondarribia. El intenso temporal que se ha apoderado de la costa guipuzcoana impidió ayer a los técnicos extraer las 54 toneladas de gasóleo y las 2,6 de aceite transportadas por el mercante Maro, encallado desde el viernes en una zona de rocas de Jaizkibel, a pocos kilómetros del cabo hondarribiarra de Higer.
Todo estaba preparado para comenzar con el bombeo del combustible hasta tierra, donde varios vehículos esperaban la orden para comenzar el vaciado del navío desde primeras horas de la mañana.
Previamente, cinco técnicos de Salvamento Marítimo fueron transportados por un helicóptero hasta la cubierta del carguero para evaluar su situación.
"Los expertos han estado a bordo durante un tiempo pero se ha hecho peligroso estar en su interior. Hemos tenido que evacuarlos", reconocieron desde Salvamento Marítimo.
deterioro Las fuertes rachas de viento y las cortinas de lluvia que azotaron el litoral provocaron el aplazamiento de la operación, que se reanudará cuando cesen las adversas condiciones.
El fuerte oleaje complica aún más la delicada intervención ya que, ahora, el buque está más desplazado hacia las rocas, de manera que toda su estructura se apoya en ellas, y su orientación ha vuelto a cambiar.
Esta inestable situación ha provocado, asimismo, un mayor deterioro del casco del mercante, si bien los responsables de Salvamento Marítimo no observan riesgos evidentes de que pueda derramarse el combustible guardado en su interior.
El barco tiene una pequeña vía de agua y una ligera fisura en el tanque del combustible que provocó una ligera pérdida de gasóleo, mientras que la cámara de máquina acumulado "una cantidad importante de agua" en las bodegas.
"Tiene pequeñas roturas pero la situación no es preocupante", indicaron a este diario fuentes de la entidad marítima.
La extracción del gasóleo se realizará por tierra, si bien la intervención resultará compleja debido a que los camiones cisterna no pueden acceder hasta las proximidades del acantilado debido a la pronunciada pendiente que desciende hasta la costa y la inestabilidad del resbaladizo terreno.
Esto determina que el bombeo de combustible deba reforzarse con la colocación de tuberías más largas que alcancen un punto de aparcamiento estable, donde se situarán las cisternas.
El Maro, de 96 metros de eslora y bandera de La Antigua y Barbuda, navegaba vacío de cargamento desde Baiona hasta el puerto de Pasaia para cargar productos siderúrgicos.
En la madrugada del viernes encalló en la zona rocosa del monte Jaizkibel por motivos que se desconocen, si bien se apunta la posibilidad de que sufriese un fallo en las máquinas que lo dejó a la deriva hasta colisionar con la costa.
En el dispositivo de rescate participan el remolcador Alonso de Chaves, la embarcación Salvamar Orión y el helicóptero Helimer Cantábrico, mientras que el avión Sasemar-102 sobrevuela el área para localizar posibles focos de contaminación.
La pendiente de la zona no deja acercar al barco los camiones cisterna, por lo que se usarán tuberías más largas |