bilbao. Una delegación vasca, compuesta por representantes del Ejecutivo de Gasteiz, el Parlamento vasco y periodistas, viajará mañana a Escocia para conocer in situ una experiencia piloto en materia de vivienda que es una auténtica novedad en Europa. Se trata del derecho que garantiza la ley a tener acceso a una vivienda. La denominada Homelessness contempla que un ciudadano pueda dirigirse a un tribunal para que se le proporcione una residencia estable, un derecho que también está previsto recoja la nueva Ley de Vivienda que será sometida a debate en la Cámara vasca. No hay que olvidar que la ley vasca tiene como fin principal la garantía del derecho social a acceder a una vivienda digna a precios razonables de forma "que una casa no sea un obstáculo para desarrollar ningún proyecto de vida". De hecho, toda la ley pivota en el derecho subjetivo de todas las personas que residen en la CAV a tener un hogar y en no dejar la vivienda en manos del mercado sino intervenir públicamente en este campo. "Eso no significa que todo el mundo vaya a disfrutar automáticamente de una casa en propiedad pero sí que tiene derecho a un techo, por ejemplo, bajo la premisa de un alquiler social que el inquilino pueda pagar", aclaran desde el departamento vasco de Vivienda. Este derecho subjetivo exigible ante los tribunales será posible en Euskadi a partir del año 2012.
Con estos antecedentes, Escocia se convierte en un buen ejemplo a seguir ya que ha sido el primer país en conseguir este enfoque. Allí, la ley entrará en vigor progresivamente y no será también hasta el año 2012 cuando los ayuntamientos deban proporcionar una residencia estable a toda aquella persona que lo solicite. A partir de esta norma y de la obligatoriedad de los municipios a avalar el derecho a la vivienda, los ciudadanos que se sientan perjudicados, tienen la opción de reclamar en los tribunales. Gracias a esta legislación, un 73% de los casos prioritarios de homelesness fueron resueltos a finales de 2005.
sin techo Además de la citada legislación Homelessness, Escocia cuenta con otra, conocida por Houssing, que cubre diversos aspectos, incluyendo la provisión de una casa a personas sin techo, derechos de los inquilinos, regulación del alquiler social y las competencias y responsabilidades del Gobierno de Escocia y de los mandatarios locales. Asimismo, permite a una autoridad municipal calificar una zona como área de rehabilitación e intervenir en la misma si existe una alta concentración de infravivienda. Además instaura sistema de ayudas a los propietarios privados para las reformas necesarias.
El número de los sin techo solicitantes de una vivienda ha aumentado mucho desde que se asumieron este tipo de compromisos. Así en el 2005 se reclamaron unos 58.000 alojamientos, aprobándose unos 41.000. La necesidad de cumplir estos objetivos a finales de 2012 ha significado que la mayor parte de la vivienda social se use para estos fines. De hecho, entre 2004 y 2005, el porcentaje de viviendas para personas sin techo pasó del 26% al 32%.
Todo esto es posible ya que el Parlamento escocés tiene autoridad legislativa, al margen del Reino Unido, para todas aquella áreas relacionadas con Escocia, incluso para variar levemente los impuestos.
El derecho subjetivo a una vivienda es una reclamación ya histórica de Ezker Batua, cuyo coordinador general, Javier Madrazo, dirige el departamento de Vivienda. Esta formación reivindica también que se limite por ley el crédito hipotecario, de manera que los préstamos "nunca superen el 30% de los ingresos familiares". Además, abogan por que el plazo máximo no supere los 15 años con el fin de "que los jóvenes hipotequen sólo su vivienda, y no su propia vida". |