DEIA
Registro | Conectar
ULTIMA HORA EDICIÓN IMPRESA SUPLEMENTOS ESPECIALES CANALES SERVICIOS
10-03-2008
Herrialdeak Gizartea Iritzia Politika Mundua Ekonomia Kirolak Begira Telebista Azkena
Oscar Paz supervisa que el día a día de la fábrica Orkli marche correctamente, sabe cuando entra a trabajar pero no cuando sale.
Gizartea
Vascos con pedigrí en China
Una delegación vasca viaja a Escocia para analizar el derecho por ley a una vivienda
Comienza un plan de control y vigilancia a camiones en la CAV
"El enfermo paranoide sufre porque vive en un mundo hostil y se siente acosado"
El temporal impide extraer las 54 toneladas de gasoil del barco encallado en Hondarribia
18 muertos en Argentina al colisionar un tren con un autobús
Handicap de desigualdad
Un menor agrede a otro con una navaja en GASTEIZ
La familia de Mari Luz ignora los datos sobre la autopsia y pide cautela sobre la muerte de la niña
Dramático llamamiento del papa a la paz en Oriente medio
Vascos con pedigrí en China
La comunidad vasca en el gigante asiático no pasa desapercibida. Tanto que cinco de sus miembros han sido galardonados con premios de renombre como el de la 'Amistad con China' o el de 'ciudadano de honor'. Así son y así viven en un país tan complejo.
Zigor Aldama
Es raro el día que Iagoba Agirregomezkorta no trabaja diez horas. Incluso, doce. En su despacho, una generosa cristalera le permite ver lo que sucede en todo momento en la fábrica que Wingroup tiene en el polígono de Mondragon Corporación Cooperativa (MCC) en Kunshan, a cuarenta kilómetros de Shanghai, la capital económica del país. La mañana la dedica a seguir atentamente los movimientos del pequeño ejército de ojos rasgados que se emplea a fondo al otro lado del cristal.

Los 380 trabajadores locales ensamblan los productos de fitness mientras Iagoba se desquita por el teléfono en una curiosa mezcla de chino, inglés y hasta euskera. "La tarde es más complicada", comenta. "Por la diferencia horaria se están despertando en Euskadi, y comienzan a llegar e-mails y llamadas, que pueden alargarse hasta bien entrada la madrugada".

Una placa en el extremo de la atestada mesa de su oficina es la confirmación de que el industrial vasco no es uno cualquiera. Aunque en el alfabeto latino sólo se puede leer su nombre, Iagoba explica que los ideogramas chinos impresos en el reluciente metal demuestran que a finales del año pasado fue nombrado ciudadano de honor de Chiandeng, el distrito en el que se encuentra su pabellón. Pero le quita importancia al asunto: "Es un reconocimiento político ligado al hecho de que invertimos dinero aquí, y creamos empleo".

En el pabellón de al lado, el que guarda la fábrica de Orkli, Oscar Paz supervisa el correcto devenir del día. Como Iagoba, él sabe cuándo comienza la jornada de trabajo, pero no cuando termina. Para evitar el intenso tráfico de Shanghai, Oscar prefiere salir antes de las siete de la mañana de casa, un agradable piso en un barrio residencial de las afueras de la megalópolis.

"El día que me retraso un poco, lo pago caro. La hora punta aquí es infernal", apunta. Oscar es el segundo galardonado con el título de ciudadano honorífico de Chiandeng. "En China, las relaciones con las autoridades son fundamentales para tener éxito, así que nunca viene mal recibir este tipo de premio, aunque sea un formulismo que tiene que ver con la inversión económica".

Junto al resto de empresas del grupo MCC que se han instalado en Kunshan, en un par de años darán empleo a unos 3.000 trabajadores chinos, una cifra nada desdeñable. Oscar, sin embargo, ya no estará allí. Finalmente, dentro de poco deja China para regresar a Euskadi y embarcarse en un nuevo puesto de trabajo, acorde con la experiencia que ha conseguido, un patrón habitual entre los expatriados vascos.

Nuevo reto

Sidrería vasca en Shanghai

Los fines de semana son los únicos momentos en los que la comunidad vasca de Shanghai puede relajarse y escapar brevemente del ambiente chino que los rodea. Desde la noche del viernes hasta la del domingo, es momento de encontrarse con los amigos y disfrutar de las ventajas de la gran ciudad. Entre ellas, la Euskal Etxea, la única de Asia. Aquí se celebran los campeonatos de mus, las alubiadas y los encuentros de diferente índole. "Nos reunimos para comer bien y disfrutar de un ambiente lo más cercano al de Euskadi, porque la vida aquí no es fácil y se echan de menos muchas cosas", afirma Iagoba. El local, una pequeña casa típicamente china, abrió sus puertas en 2005 y ya se ha quedado pequeño. El boom económico ha llevado a tantos vascos a China que la Junta Directiva de la Euskal Etxea ha tomado la decisión, a primeros de este mes, de ampliar el local. A la nueva ubicación puede que se una en el futuro y si sus esfuerzos tienen éxito la primera sidrería del país, que correrá a cargo de Alaitz y Nagore Villena, dos jóvenes que pretenden llevar los sabores vascos hasta Oriente. Lo que ya es seguro es que Shanghai contará con una taberna vasca a partir de abril, muestra del peso que la comunidad tiene ya en la capital económica de China.

A dos mil kilómetros de Shanghai, en la ciudad de Tianjin, otra placa, esta vez acompañada de una medalla, avisa de la existencia de otro vasco ilustre. Se trata de Natxo Artamendi, el único ciudadano del estado que ha sido galardonado con el premio a la Amistad con China, el mayor reconocimiento que ofrece el gobierno chino. Además, es uno de los pocos profesionales reconocidos como experto de alto valor para China, un título que este año le ha permitido estrechar la mano del primer ministro del país, Wen Jiabao, y exponer sus opiniones en un foro cerrado de gran influencia en el gigante asiático.

A diferencia de los otros vascos con pedigrí, Natxo está al frente del Instituto Hispano-Chino, la única entidad del sector de la educación que han puesto en marcha los gobiernos español y chino. Un impresionante centro de formación profesional en el que cientos de jóvenes chinos se familiarizan con la tecnología de nuestro país, ya que empresas como Fagor o Danobat tienen una gran presencia en el centro. Natxo, como Iagoba, también le resta importancia a su premio, aunque reconoce que "a nadie le amarga un dulce".

Ir a la playa

Como un león escapado del zoo

Lleva ya casi cuatro años en el país y se ha acostumbrado a las dificultades de China. "Todo el mundo hace hincapié en el idioma y en el choque cultural. Ambas trabas son ciertas y hacen la vida complicada, pero hay muchos otros factores que dificultan nuestra vida aquí. Como buen vasco, a mí me gustan la montaña y el mar, y en China los echo mucho de menos. La primera queda a varias horas de avión, e ir a la playa me hace sentir como si se hubiera escapado un león del zoo. Te mira todo el mundo, tanto que hasta te da vergüenza ponerte en bañador".

"Cuando te cansas de China, lo mejor es salir del país, porque como pierdas aquí los papeles, los pierdes de verdad". Juan Ignacio Motiloa, representante de Gestamp en China, no deja lugar a dudas. "Un viaje a Tailandia o a Balí, sirve para recuperarse. Pero nada como volver a casa". Juan Ignacio, que cuenta ya con casi cuatro años de experiencia en el Gran Dragón, fue nombrado en 2006 ciudadano honorífico de la ciudad de Kunshan, donde su empresa está construyendo una fábrica. Su galardón incluye un carné especial que, aunque no ha tenido que utilizarlo nunca, puede que le saque de algún apuro. "Si algún día hago un estropicio igual puedo echar mano de él", comenta entre risas.

retos diarios

Bregar con el carácter chino

En 2005, el ciudadano honorífico de Kunshan recayó en otro vasco. Iñaki Otaño, vicepresidente de MCC e impulsor del polígono industrial del grupo en Kunshan, ahora se ha propuesto convertir el único caserío construido en China, en el interior del recinto fabril, en un punto de encuentro para ambas culturas. Así lo atestigua la cuidada decoración interior, que combina elementos tradicionales vascos y chinos, y que cuenta hasta con una exposición, la del pintor de Hondarribia Judas Arrieta. Otaño reconoce que, a pesar de ser un país fascinante, China es también un reto diario. "Siempre me levanto pensando que hoy habrá al menos diez chinos pensando en cómo amargarme el día. Pero hay que sobrellevarlo, y aprender. Esto es una jungla que depara sorpresas siempre. Hay que saber extraer lo positivo para sobrevivir". Y para sobrevivir, el caserío cuenta con una decena de habitaciones con todas las comodidades posibles para que los vascos que vayan a Kunshan a trabajar durante una temporada puedan relajarse sin tener que pelear con el mundo.

No hay duda de que 2008 es el año de China. Los Juegos Olímpicos y el esperado ataque a la medalla de bronce de la economía mundial hacen que el Gran Dragón esté en boca de todos. En total, ya son casi cien las empresas vascas que han puesto sus ojos en China. Y muchas más tienen ya pensado establecerse en el país. Con ellas viajan una pequeña multitud de vascos que ya se hace sentir en Oriente. "Quizá no seamos muchos pero somos ruidosos", reconoce Iagoba Agirregomezkorta. Prueba de ello son los diferentes premios que reciben por su labor, ya sea como industriales, empresarios, o representantes del sector educativo. La ikurriña ondea ya en varias ciudades chinas. Es un primer paso para comprender la compleja realidad del país más poblado del mundo, que se ha convertido ya en la punta de lanza de la globalización.
PROMOCIONES  
DIGITAL AQUAPACK
Consigue con Deia una cámara digital con carcasa acuática con 5.0 megapixels
BATIDORA SOLAC
Consigue con Deia la batidora que estabas esperando, gran potencia 600w.
ORTOFOTOMAPAS
Los mapas definitivos de Euskadi que todo montañero, excursionista debería tener.
BONOS PARA DESCARGA PDF
Compra de bonos para la descarga del PDF de la edición impresa, promoción 2x1 (1 bono = 40 descargas)
Acerca de Deia Suscríbase al periódico DEIA Promociones Publicidad Contacto Mapa web Añadir a favoritos
© Editorial Iparraguirre  |  Aviso Legal  |  Privacidad
Enlaces recomendados: Apuestas Deportivas | Trabajo | Hosting