donostia. Las Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa abordaron ayer en asamblea la censura y el boicot promovido por otras cofradías del Cantábrico ante el incumplimiento del límite de capturas de verdel, que originó su expulsión de la Interfederativa.
Los miembros de las Cofradías intercambiaron impresiones sobre lo sucedido y analizaron otros asuntos como el establecimiento de cuota del atún rojo o la elaboración del informe sobre la anchoa que se debe entregar a la Comisión Europea. Según manifestó el presidente de la Federación de Cofradías guipuzcoanas, Jaime Tejedor, en la asamblea participaron también algunos pescadores gallegos.
Tejedor criticó que la Interfederativa de Cofradías del Cantábrico tache de "no cumplidores" a los arrantzales guipuzcoanos "cuando no hemos firmado nada para incumplir nada". "En cuanto a lo de expulsar, no sé de qué, cuando la Interfederativa carece de estatutos y no se puede expulsar de algo que no existe. Además, a día de hoy no tengo ningún documento oficial en el que se me comunique lo que sale en los medios", indicó.
Para el representante de los pescadores de bajura de Gipuzkoa, la Interfederativa se ha dejado guiar por "la sinrazón", por lo que advirtieron de que "si para ellos prevalece la imposición", para las Cofradías lo hará "el diálogo". "Da la impresión de que algunos no se enteran de que, con el tema de la anchoa, la pesquería lleva cerrada tres años, y a algo tendremos que dedicarnos", señaló.
Además, afirmó que "queda fuera de lugar" el 'boicot' promovido por Bizkaia, Galicia, Asturias y Cantabria, que decidieron "vetar" a Gipuzkoa en la venta del verdel. "nada de esto tiene base jurídica, y es la pataleta del niño que, cuando no tiene capacidad legal para actuar, salta por los medios y no va directamente a la parte que debía decir", concluyó Tejedor. |