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Steegmans lanza el sprint. Foto: efe |
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La niebla descarta a Intxausti y Antón y elige a Steegmans y Hushovd
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Los vascos coronaron el último puerto del día, pero la etapa fue para el belga y el noruego continúa líder .
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Alain Laiseka
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bilbao. Dos escenarios separados por un velo. Niebla. A un lado del telón, opaco, la montaña, el Col du Fut d'Avenas, su parte ascendente de ayer. Escenario descarnado, de carretera rugosa, para protagonistas alados, descarados. El futuro del ciclismo vasco. El presente. Beñat Intxausti e Igor Antón, cuatro piernas de alambre. Fibra liviana. Zornotzarra y galdakoztarra representaron a escasos veinte kilómetros de la meta de Belleville, en compañía de Flecha y tras dar caza al héroe de la jornada, el neo francés Thierry Hupond, la primera escena de su esperado duelo escalador. Fue una brizna de viento fresco. Nada. Brisa. Suficiente. Promete.
Intxausti, Flecha y Antón coronaron, por ese orden, el último puerto de una jornada dantesca, una vez más, por las condiciones climatológicas y enfilaron el descenso. A tumba abierta. El escalador de Euskaltel-Euskadi puso la piel de gallina en la primera curva. Demasiado rápido. Demasiado justo. Luego, los tres cruzaron el umbral. Les envolvió la niebla. Perdieron la brújula.
Del espeso envoltorio de humedad salió, al rato, el maillot amarillo. Hushovd. Un superviviente. A su espalda, un pelotón desmigado del que saltaron Steegmans, Albasini y Chavanel, que dieron caza al noruego, se entendieron en el último tramo plano aprovechándose de la anarquía que reinaba en el pelotón y se jugaron la etapa en las calles de Belleville, donde, como en la víspera, Steegmans no dio opción a Hushovd, quien sigue líder. |
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