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El alcalde de París, Bertrand Delanoe, aplaude a Shimon Peres, que mañana inaugurará la Feria. Foto: efe |
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Los honores a Israel provocan el boicot musulmán a la Feria del Libro de París
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Pese al plante, muchas editoriales árabes acudirán al evento a título particular.
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Sabine Glaubitz
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París. Muchos stands de países del mundo musulmán permanecerán vacíos este año en la feria del libro de París. Como protesta por la elección de Israel como invitado de honor, países como el Líbano, Yemen o Irán decidieron no acudir a la 28 edición del Salon du livre, respondiendo así al llamamiento de la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (ISESCO) y la Unión de Escritores Palestinos.
París invitó a Israel con motivo del 60 aniversario de la fundación de su Estado. La feria, que se celebra entre el 14 y el 19 de marzo, en realidad pretendía celebrar la fecha al margen de cuestiones políticas.
"Esta politización es terrible. Desde hace 15 años el Salón del Libro invita a la literatura de un país. No invitamos a Israel, sino a la literatura israelí", sostuvo Serge Eyrolles, organizador de la feria, que mañana será inaugurada por la ministra de Cultura francesa, Christine Albanel, y el presidente israelí, Shimon Peres, en medio de estrictas medidas de seguridad.
El presidente de los escritores palestinos calificó la invitación a Israel de "indigna". Israel es "un Estado racista y verdugo", que "más que nunca está aplastando los derechos humanos", afirmó. Con su llamamiento, quiso fortalecer "el frente antinormalización".
También los stands colectivos de Argelia, Túnez y Marruecos se unieron al boicot. Algunos representantes de esos países, sin embargo, acudirán como particulares.
El escritor de bestsellers egipcio Alaa al Aswani consideró una afrenta la invitación a Israel, pero de todas maneras asistirá al encuentro. Y es que el autor de El edificio Yaqubian, novela por la que fue distinguido con el Premio Bruno Kreisky a los derechos humanos, quiere presentar en París su nueva obra, Chikago.
El Salón del Libro francés, que anualmente atrae a 170.000 personas, es un mercado importante para el mundo árabe.
En mayo, Israel será también invitado de honor de la feria del libro de Turín. Los países árabes también llamaron al boicot en ese caso y es probable que respondan más países, editores y escritores, porque Turín es menos importante como escaparate de su literatura que París.
"La literatura israelí está representada desde hace diez años con un stand en la feria del libro de París, sin que eso molestara a nadie", dijo el organizador.
El portavoz del Ministerio del Exterior israelí, Yigal Palmor, ve en el boicot la negación de la existencia del Estado judío.
Para los 39 escritores israelíes invitados, entre ellos, David Grossman, Amos Oz y A. B. Yehoshua, los países árabes y los territorios palestinos se perjudican a sí mismos.
"París hubiera sido una ocasión ideal para intercambiar opiniones y explicar a las comunidades judía y árabe de Francia por qué es importante crear la paz y fundar un Estado palestino", lamentó Ron Barkai, uno de los máximos expertos en las relaciones entre hebreos, musulmanes y cristianos en la España medieval. Para el escritor este boicot simplemente es "idiota", porque refuerza los sectores israelíes de extrema derecha, que sostienen que no hay interlocutores para la paz en el lado palestino. |
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