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Obama saluda a dos seguidoras en Jackson, Mississippi. Foto: efe |
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Mississippi se convierte, de repente, en cita relevante de la campaña demócrata
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Obama, favorito en el estado con más afroamericanos del país, responde a Hillary que él opta a presidente.
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María Luisa Azpiazu
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washington. La gran batalla por la candidatura presidencial demócrata que libran Barack Obama y Hillary Clinton produce situaciones inusitadas como, por ejemplo, que las primarias que hoy celebra Mississippi sean importantes.
Nunca antes en su historia los candidatos a la Presidencia, ni demócratas ni republicanos, se habían esforzado por captar el voto en un estado que, con poco más de 30 delegados por partido, celebra sus primarias en un momento de la campaña en el que, tradicionalmente, el candidato está decidido.
Pero este año las cosas son muy diferentes y no sólo se han pasado por este estado sureño los candidatos, sino también el ex presidente Bill Clinton, en un intento de hacer valer, en favor de Hillary, su buen nombre entre los afroamericanos.
Sin embargo, no parece que Hillary Clinton, con o sin el tirón de Bill, vaya a conseguir ganar a Obama en este estado, donde las encuestas dan al senador afroamericano como el gran favorito, ya que el 70% de los demócratas registrados para votar son negros.
Mississippi es el estado con mayor número de afroamericanos del país (el 36% de la población) y quizá por eso su nombre evoca, aún ahora, los peores tiempos de la segregación racial en Estados Unidos.
Es de esperar que en este ambiente Obama se haga con la mayoría de los 33 delegados que Mississippi llevará a la Convención Demócrata de Denver, en agosto.
Barack Obama es quien más se ha esforzado por hacer llegar su voz ante una población que escuchaba rendida cómo, por primera vez con posibilidades reales, "uno de los suyos", una persona de color, habla de llegar a la Casa Blanca.
Obama, por tanto, no pudo encontrar mejor lugar para rebatir la idea de Hillary Clinton de que él podría ser un magnífico candidato a la Vicepresidencia, en una papeleta en la que ella fuera la titular.
"No me presento a vicepresidente. Me presento a presidente de Estados Unidos", dijo el senador afroamericano en un acto electoral en el que sus palabras resonaron con especial eco y cautivaron aún más a una audiencia ya entregada.
Y el motivo del "no" de Obama fue claro: "No entiendo cómo alguien que está en el segundo lugar le ofrece la Vicepresidencia a la persona que ocupa el primer lugar". |
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