bilbao. "Tenemos una gran oportunidad por delante". La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, reiteró ayer la plena disposición de todo el Ejecutivo para iniciar un proceso de diálogo y alcanzar un acuerdo con el futuro presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, de cara a solucionar el conflicto político vasco. "Ha dicho que quiere una legislatura sin crispación y que desea fortalecer el diálogo. Le tomamos la palabra. Al Gobierno vasco, al lehendakari nos tiene aquí: preparados y listos para hablar y dialogar, para acordar un escenario de paz y de normalización política", subrayó Azkarate.
En su intervención semanal ante los medios de comunicación tras el Consejo de Gobierno, la portavoz subrayó el compromiso de todo el Ejecutivo con ese diálogo y reiteró que mantiene la mano tendida para abordarlo. Al mismo tiempo, comprometió en la búsqueda y el logro del acuerdo todo el esfuerzo del Gobierno vasco. Porque el anhelo del Ejecutivo tripartito es que el presente sea un año de pacto, en el que se pongan sobre la mesa soluciones a los problemas de Euskadi, desde el reconocimiento también de las diferencias y el respeto a la pluralidad. "Éste sería nuestro deseo para el 2008: que sea un año de diálogo y de acuerdos que ponga sobre la mesa soluciones a los problemas que Euskadi tiene planteados. Con respeto y con lealtad a las ideas de cada uno. Éste es el compromiso del lehendakari y del conjunto del Gobierno, poner todo nuestro esfuerzo y todas nuestras energías en la tarea de alcanzar un acuerdo con el nuevo presidente, Rodríguez Zapatero", insistió.
si hay o no voluntad La portavoz también enfatizó a este respecto que hay tiempo suficiente para lograr un acuerdo, siempre bajo la premisa de que haya voluntad para ello: "Tenemos tiempo por delante y, si hay voluntad, estamos seguros de que el diálogo será fructífero y los acuerdos posibles".
Y aunque dejó bien claro el ofrecimiento y la disposición del Ejecutivo vasco, analizó también un escenario en el que se haga oídos sordos a la voluntad de pacto por parte del Gobierno español. Azkarate indicó que, si esa voluntad no existe en las filas del Partido Socialista, quedará en manos del Parlamento vasco la decisión de elegir entre dar por acabada la legislatura y adelantar las elecciones autonómicas o intentar un desbloqueo de la situación a través de la convocatoria de una consulta popular.
"Si se dice no a todo lo que no sea pensar como el Partido Socialista, sin dar una sola oportunidad al acuerdo, será el Parlamento vasco el que decida democráticamente si estamos ante un adelanto electoral o si estamos ante la oportunidad de que la sociedad desbloquee en una consulta la situación de parálisis que se produzca", aseguró.
La portavoz del Ejecutivo realizó esta declaración a favor del entendimiento como parte de una reflexión acerca de las elecciones generales. Unos comicios que, aclaró, no deberían concebirse como un plebiscito sobre la figura del lehendakari o la propuesta política realizada por éste ante la Cámara vasca el pasado mes de octubre.
Al hacer esta última apreciación, Azkarate hizo una mención no exenta de crítica a la manera en la que se han planteado primero las elecciones y después se ha hecho lectura de sus resultados. "El Gobierno desea subrayar que creía que las pasadas elecciones eran para elegir entre Rajoy y Zapatero. Ahora parece que han servido para votar al lehendakari y la propuesta política que lideramos", apuntó. E indicó que quienes deben hacer una valoración de los resultados "y, de hecho, la están haciendo" son los partidos que han concurrido a las elecciones, aunque dijo que no son buenos. Como son también las ejecutivas de las formaciones políticas las que deben establecer las causas de unos resultados que las fuerzas que integran el Gobierno coincidieron en decir que no eran los esperados. |