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JP Morgan quintuplica su oferta de rescate por Bear Stearns
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El banco ofrece ahora 10 dólares por cada acción de la entidad de inversión amenazada de quiebra.
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dpa
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nueva york. El banco estadounidense J.P. Morgan quintuplicó su oferta por la firma financiera Bear Stearns desde los 2 a los 10 dólares por acción, en vista de las masivas protestas de sus accionistas, informó ayer la entidad en Nueva York.
En un primer paso, J.P. Morgan además compra el 40% de las participaciones de Bear Stearns directamente al banco de inversiones. La operación de salvamento del Bear Stearns, a punto de quebrar, se acordó hace una semana y consistía en la venta a precio de saldo de la entidad: dos dólares por acción. Antes de la crisis cada acción de bear Stearns costaba más de 30 dólares, lo que daba una valoración total de 3.500 millones de dólares. Varios accionistas habían anunciado una dura resistencia a la oferta inicial de JP Morgan, que contaba con el apoyo de la Reserva Federal, lo que ponía en peligro la operación.
La oferta que ahora se presenta (de 10 dólares por acción) estima el valor de Bear Stearns en más de 1.000 millones de dólares (650 millones de euros), frente a los menos de 300 millones de dólares iniciales.
J.P. Morgan espera poder convencer así a una mayoría de accionistas para que vendan sus participaciones. Además, con la sorpresiva compra de 39,5% del banco mediante acciones propias recién emitidas, J.P. Morgan se acerca a este objetivo. Esta inusual medida es legal, incluso sin la aprobación del resto de los accionistas.
Sin embargo, la Reserva Federal, que otorga una garantía de liquidez para la compra, duda en aprobar esa adquisición a un precio mayor. La Reserva Federal es corresponsable de la supervisión bancaria y se comprometió a respaldar la transacción en las condiciones iniciales mediante una financiación especial, así como a garantizar la liquidez de Bear Stearns con hasta 30.000 millones de dólares. La Fed quiere evitar la impresión de que destina dinero público al rescate de accionistas privados, ya que esto podría causar peticiones similares de inversores en otras entidades afectadas por la crisis financiera. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, calificó la operación como un paso excepcional necesario para estabilizar los mercados. |
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