Londres. Alcohol, drogas y sexo, una combinación explosiva que ha llevado al instituto Queen Elizabeth School, en la localidad de Wray, al norte de Inglaterra, a tomar una drástica medida: repartir píldoras abortivas entre sus alumnas.
Según informó ayer el diario británico Daily Mail, dos adolescentes consiguieron, mediante la falsificación de firmas, el permiso necesario para celebrar una fiesta en las instalaciones públicas del centro de enseñanza.
Finalmente, según explicaron los profesores, la fiesta se convirtió en una orgía multitudinaria, en la que llegaron a participar alrededor de 200 alumnos y un alto número de adolescentes practicó sexo sin protección.
El desmadre de estos jóvenes, no sólo ha obligado al centro a repartir píldoras abortivas entre las alumnas de 14 y 16 años, sino que también se ha visto forzado a enviar una carta a los progenitores advirtiendo de que la orgía de sus hijos puede traer consigo contagios de enfermedades sexuales, así como embarazos no deseados entre las asistentes a la fiesta.
La carta es muy clara y no deja ningún atisbo de duda: los jóvenes consumieron "cantidades de alcohol considerables (...) estaban demasiado borrachos como para tener control de ellos mismos. El riesgo es real, asuman lo peor".
Precedente Al parecer, y según el diario británico, no es la primera vez que ocurre algo así en este instituto. Hace casi dos años otra fiesta acabó con numerosos jóvenes borrachos, varios destrozos y similares escenas sexuales.
Pero, la juerga de estos adolescentes no sólo se quedó en la ya popular orgía, sino que tras ingerir grandes cantidades de alcohol y drogas los jóvenes destrozaron el inmobiliario de las instalaciones donde lo celebraron, en el que se encontró material roto, restos de drogas y gran cantidad de suciedad.
El dueño de un pub fue amenazado por no querer venderles tabaco y alcohol, y una ambulancia fue atacada cuando acudió al lugar para atender a un joven. >Agencias |