nUEVA yORK. El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PAM) ha realizado una "petición extraordinaria urgente" a los gobiernos de los países desarrollados para donar 500 millones de dólares (324 millones de euros) como mínimo en las cuatro próximas semanas con el objetivo de evitar el próximo racionamiento de la ayuda alimentaria que reciben 73 millones de pobres ante la carestía a máximos de los productos básicos y materias primas.
Según informó ayer el Financial Times, que ha tenido acceso a una misiva enviada por la agencia de las Naciones Unidas a los responsables de los países donantes durante las vacaciones de Semana Santa, el PAM advierte de que si no llega dinero antes del 1 de mayo deberá cortar el suministro a "aquellos que dependen del mundo para sobrevivir en tiempos de miseria".
La amenaza de un corte en la ayuda es real e inminente tras las numerosas llamadas de alerta que la institución ha realizado recientemente, añade el texto firmado por la directora de la institución internacional, Josette Sheeran.
El Programa Mundial de Alimentos calcula que el agujero en sus fondos para poder continuar con la ayuda aumenta "día a día" y actualmente está entre 600 y 700 millones de dólares tras la subida de un 20% en el precio de los alimentos en las últimas tres semanas, la llegada del barril de petróleo hasta los 100 dólares y la consecuente carestía en los costes del transporte. Además, las previsiones apuntan a que "las subidas no presentan signos de moderación a corto plazo", añaden.
Mayores donantes El rotativo británico recuerda que EE.UU. es el primer donante de la institución con unos 1.100 millones de dólares en 2007, la mayoría de ellos en envíos de alimentos. La UE, con 250 millones, y Canadá, con 160, ocupan el segundo y tercer lugar en ayudas en efectivo.
En esta tesitura, y poco después de que la ONU solicitara más donaciones para evitar el racionamiento de las ayudas, Alemania anunció que aumentará en tres millones de euros su aportación de este año al Programa Mundial de Alimentos (PAM) de las Naciones Unidas.
En un comunicado, la ministra germana de Cooperación Económica y Ayuda al Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, explicó que Alemania sumará esos tres millones de euros a los 23 millones que preveía destinar al programa en 2008. "Esperamos que otros países sigan nuestro ejemplo", apuntó la ministra, quien alabó la "importante labor" que desempeña la ONU en la "lucha contra el hambre y la desnutrición".
Si el PAM recibe finalmente estos 500 millones, el presupuesto total de la agencia aumentaría hasta los 3.400 millones, aproximadamente el doble que los 1.700 millones que gastó en 2000. La organización dependiente de Naciones Unidas da ayuda a 73 millones de personas necesitadas repartidas en 80 países.
Alimentos básicos Los analistas achacan la subida de los alimentos básicos al fuerte incremento de la demanda en los países de economías emergentes, el aumento de la población mundial, la proliferación de inundaciones y sequías por el cambio climático y el mayor apetito de la industria de biocarburantes por los cereales.
A modo de ejemplo el diario recuerda que el precio en los mercados de materias primas de productos indispensables como el trigo se ha expandido al maíz y el arroz. Precisamente este último, que es el principal alimento de 2.500 millones de personas en el sudeste asiático, ha escalado durante la pasada semana a su máximo de los últimos 34 años mientras países exportadores como Vietnam, Tailandia, India y Egipto han impuesto restricciones a los compradores extranjeros como Filipinas para asegurarse el suministro en los mercados nacionales.
En Egipto, la ONU expone que las autoridades han dado órdenes al Ejército para controlar los suministros de alimentos para evitar revueltas sociales.
La crisis del arroz desestabiliza Asia
La escalada del precio del arroz supone un nuevo manantial de ingresos para Tailandia y Vietnam, los mayores exportadores, pero para el resto de los países de Asia que son importadores, es como una bomba de relojería que amenaza con desatar el caos social. En Filipinas o India, y hasta en la alejada isla de Fiyi, pocas cosas son más importantes que el arroz, alimento básico de la dieta de millones de asiáticos que se quejan de que cada día les cuesta más dinero alimentarse. Los cerca de 90 millones de habitantes de Filipinas consumen a diario 33.000 toneladas de arroz, por lo que para responder a esa demanda el Gobierno de Manila, que echa mano a las arcas del Estado para subsidiar su venta al público, se verá obligado este año a importar al menos 1,8 millones de toneladas. A principios de enero, el precio del arroz tailandés, que es el de referencia mundial, era de unos 400 dólares la tonelada, un mes después aumentó cien dólares, y en la actualidad rebasa los 700 dólares por tonelada. La subida de los precios del arroz es mayor que la que registran el trigo, la soja y otros productos básicos desde hace tres años. >Agencias |