washington. La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, urgió ayer al Gobierno chino a que practique una política más "sostenible" hacia el Tíbet e inicie un diálogo con el Dalai Lama, como única vía para solucionar el conflicto. "Consideramos que la respuesta al (conflicto del) Tíbet es la de tener una política más sostenible por parte del Gobierno chino", afirmó Rice en una rueda de prensa con motivo de la visita a Washington del ministro indio de Exteriores, Pranab Mukherjee. "Continuaremos alentando (a las partes) a que inicien el diálogo porque en última instancia será la única política sostenible para el Tíbet", dijo la titular del Departamento de Estado, quien agregó que el Dalai Lama era una "autoridad moral" para muchas personas en el mundo.
A este respecto, Mukherjee aseguró que los tibetanos exiliados en la India pueden continuar con sus actividades religiosas, si bien advirtió de que su país no permitirá que acciones políticas interfieran en sus relaciones con otros países.
muertos Por su parte, el gobierno tibetano en el exilio elevó ayer la cifra de muertos en los disturbios en la región del Tíbet y otras provincias chinas a 135 y 500 heridos, frente a los sólo 19 muertos y más de 600 heridos que reconoce China oficialmente. "Hemos confirmado que 135 manifestantes murieron", señaló Thubten Samphel, portavoz de la Administración Central Tibetana con sede en la norteña ciudad india de Dharamsala, basándose en información recibida de conversaciones telefónicas con monasterios, amigos y familiares. El gobierno tibetano en el exilio, que no es reconocido por ningún gobierno, aseguró poseer los nombres de los fallecidos y los lugares donde murieron, según un portavoz, aunque la cifra de muertos no pudo ser confirmada de manera independiente, ya que hay poca información oficial proveniente del Tíbet.
Además, la información recogida en los últimos días apunta que más de 1.300 tibetanos fueron detenidos por las autoridades chinas, según un comunicado de prensa del gobierno tibetano en el exilio, que asegura que existe una situación similar a la ley marcial en el Tíbet con "restricción de movimiento", "registros puerta a puerta" y "arrestos arbitrarios". Pese a las represiones, las protestas antichinas continuaron durante el fin de semana. |