BILBAO. El estallido de la burbuja inmobiliaria ya ha llegado y no ha hecho más que comenzar. Ya es oficial el fuerte descenso del número de compraventas de viviendas pues, según el INE, en enero de este año se han realizado en la CAV 2.299 operaciones, un 22,6% menos que las 2.972 del mismo mes en 2007. En el Estado español la reducción de ventas ha sido del 27%.
Como es lógico, al descenso de compras y ventas de pisos le ha acompañado una sustancial reducción del número de hipotecas solicitadas que en el caso vasco ha descendido un 12,4% en tasa interanual y, un dato, fundamental, el importe medio de las hipotecas pedidas a los bancos se ha reducido en casi un 20% hasta situarse en poco más de 200.000 euros. Ello confirmaría también un descenso real del precio de los pisos, en especial los de segunda mano, según fuentes del sector.
Dentro de la CAV también hay diferencias notables entre unos territorios y otros en relación al parón del mercado inmobiliario. Así, en Gipuzkoa se ha producido el mayor descenso en el número de operaciones inmobiliarias pues el número de compraventas bajó en enero un 36% al pasar de 1.002 el pasado año a 641 en enero de este, de las que 595, el 92%, eran viviendas libres. Mientras tanto en Bizkaia el descenso era de un 16% y en Álava, un 15%. Un elemento diferencial en los tres territorios de la CAV es que mientras en Bizkaia se vendieron el doble de viviendas de segunda mano, 893, que nuevas, 423; en Álava y sobre todo en Gipuzkoa, era al revés pues en enero se vendieron más viviendas nuevas -392 frente a 249 en el territorio guipuzcoano y 179 frente a 163 en el alavés- que usadas, lo que confirmaría el parón casi total de las transacciones a la espera, según fuentes del sector, de una reducción notable, de más de dos dígitos, del precio de los pisos.
Un año antes la tendencia era coincidente en los tres territorios de la CAV y era la lógica, el número de venta de pisos usados era mayor que el de nuevos.
En el caso de Navarra, el número de compra venta de pisos y casas ha sufrido un fortísimo descenso del orden del 37%, muy similar a Gipuzkoa, pues mientras en enero del pasado año todavía se compraban unas 1.075 viviendas, este año en idéntico periodo sólo 674 viviendas cambiaban de manos.
Para hacerse una idea del escaso tamaño del mercado inmobiliario vasco en relación al español, hay que tener en cuenta que el fenómeno de la segunda residencia es muy reducido, el número total de compraventas en la CAV sólo alcanza al 3,7% del total del Estado cuando las mayoría de los indicadores económicos superan el 5% y el Cupo está fijado en base al 6,24%.
Suspensiones de pagos
Las malas noticias sobre el sector inmobiliario se suceden en el Estado. Mientras en Euskadi hasta ahora sólo ha transcendido la suspensión de pagos de Inmobiliaria Ereaga, a nivel español dos nuevas compañías han presentado ante los juzgados de lo mercantil la solicitud de concurso voluntario de acreedores. Por un lado, la promotora Cosmani, con sede en Madrid y desarrollos urbanísticos por varias zonas de la Península, negocia con una veintena de acreedores una solución de pago antes de tener que declararse en quiebra, opción que no ha podido tener la constructora castellana Prasi, ahogada por una deuda de 40 millones de euros. Cosmani, según Expansión, ha presentado solicitud del concurso voluntario de acreedores ante un juzgado de guardia, tras acumular un pasivo de 350 millones. La semana pasada solicitó concurso de acreedores la constructora SEOP, perteneciente al Grupo Silver Eagle, por culpa de la falta de liquidez motivada por los "recientes impagos" de clientes del sector inmobiliario. Habitat, Martinsa-Fadesa, Reyal-Urbis o Colonial han conseguido renegociar su deuda pero las pequeñas no tendrán tanta suerte. >X. A. |