elgoibar. La Ertzaintza investiga la aparición ayer de un coche sin ocupantes en su interior en mitad del río Deba, que tuvo que ser sacado del agua con la ayuda de una grúa.
Fueron los trabajadores del polígono industrial Olaso de Elgoibar los que, al comenzar su jornada laboral, en torno a las 8.00 horas, se percataron de que en mitad del río Deba había un coche semihundido. Según explicó uno de los empleados de la zona, Jesús Torres, el vehículo se encontraba "atrapado en una roca".
Éstos dieron el aviso a SOS Deiak, que movilizó a buzos de la Ertzaintza y de los Bomberos de Diputación de Gipuzkoa, así como una ambulancia y a una grúa. En principio, los efectivos desconocían si se podía hallar alguien en el interior del vehículo, por lo que, antes de sacarlo del torrente del río, que además bajaba con gran fuerza debido al deshielo y a las intensas lluvias de los últimos días, intentaron localizar al propietario.
vecino de bilbao Según pudo saber este periódico, el dueño del vehículo, que es vecino de Bilbao, se encuentra en estos momentos en Portugal.
Una vez descartado que el dueño pudiera haber sufrido un accidente con su coche, la grúa procedió a aproximarlo hasta la orilla. La incertidumbre, en esos momentos, se mantuvo, ya que ni la Policía ni los bomberos podían asegurar si había alguien o no en el interior del coche que pudiera haber fallecido ahogado al caer. De hecho, los buzos intentaron sumergirse, pero las aguas del río Deba bajaban tan turbias que hicieron imposible la búsqueda.
A las 13.00 horas, la grúa consiguió izar el vehículo, un Audi A-4 de color azul, y sacarlo del agua.
Fuentes policiales confirmaron que el dueño no había denunciado el robo del coche. De hecho, afirmó a los agentes que lo localizaron en Portugal que lo había dejado aparcado en Bilbao.
De momento, la Ertzaintza desconoce el lugar en que pudo caer al río, aunque, en principio, parece difícil que se deba a un accidente de tráfico, ya que, tanto la carretera N-634 como la autopista A-8 (Bilbao-Behobia), que son las vías más cercanas a este punto, se encuentran lo suficientemente apartadas de esta zona para que un vehículo accidentado acabe en mitad del río.
Sin embargo, otras hipótesis apuntan a que haya podido ser arrastrado por las lluvias torrenciales que ha dejado el temporal en Gipuzkoa.
Aún así, en la cercanía no había marcas de que el coche hubiera caído en ese mismo lugar, por lo que tampoco se descarta que haya podido ser objeto de robo, pese a no haber sido denunciado por su propietario. |