uN misterio rondaba ayer en Santurtzi. ¿Por qué calcinaron el coche? No fue un accidente, lo lanzaron ladera abajo del monte Serantes. De madrugada. En la oscuridad. Con premeditación y alevosía. Dentro no quedaba nadie. Pero el caso pasó de manos de la Policía Municipal a la Ertzaintza, porque cerca de donde encontraron el vehículo aparecieron unas manchas de sangre. ¿Tienen algo que ver?
Los indicios apuntan a que se trata de un caso más de delincuencia común, sin tener en cuenta la sangre (¿humana, animal?). Los expertos saben que los coches que acaban carbonizados adrede esconden las pruebas de otros delitos o la participación en rallys ilegales. Podría ser, aunque el Opel Kadett quizá no sea un buen coche para retar a alguien al volante, al tratarse de un modelo viejo. En cualquier caso, el vehículo fue sustraído esa misma noche en la conflictiva calle Cortes de Bilbao.
Un testigo insomne vio sobre las 5.30 horas de ayer cómo ascendía a toda velocidad por la cuesta del camino que sube al Serantes con varias personas en su interior y una hora más tarde, a las 6.46 horas, la Policía Municipal recibió un aviso de un particular que alertaba de un fuego en la carretera, a la altura de la Cueva del Capitán.
Cuando los agentes llegaron, poco quedaba del vehículo. Y menos, de sus ocupantes. Sólo el rastro de sangre en las inmediaciones de la caverna y la hipótesis de que habían prendido fuego al coche para borrar sus huellas.
Los bomberos acudieron a la zona por si las llamas prendían en el monte, empapado por las recientes lluvias, y un equipo de atestados de la Ertzaintza se hizo cargo de las averiguaciones respecto a la sangre, aunque no soltaron prenda.
En pocas horas la zona quedó limpia de aceite de motor y de cualquier elemento que pudiera poner en peligro la seguridad vial de los conductores. Y nada más. El resto lo tendrán que decir las pruebas del laboratorio de la Ertzaintza y los propios ladrones, cuando sean detenidos. Mientras tanto queda una escena de serie policíaca en medio del mismísimo Serantes. Con unos individuos echando ladera abajo un coche y quemándolo. Y unas misteriosas manchas de sangre.
¿casualidad? Quizá fueron las lluvias torrenciales las que acabaron arrastrando a un coche al río Deba, a su paso por Elgoibar, posiblemente sustraído también en Bilbao, como se explica en otra información de esta página. No obstante, resulta inquietante que dos vehículos aparezcan en extrañas circunstancias justo el mismo día.
Las carreras ilegales en Euskadi al menos en el polígono Jundiz de Gasteiz son habituales e incluso tres sentencias pioneras han adoptado penas de cárcel para sendos conductores temerarios. Pero en Bizkaia, este tipo de rallys de momento no son habituales. |